Todo aniversario es un momento especial para dar gracias a Dios; y cuando se trata de la fundación de una casa religiosa más aún, puesto que esto implica la continuación de una obra que por las solas manos divinas ha podido seguir adelante pese a los necesarios esfuerzos que exige toda misión. Y el Monasterio de la Sagrada Familia no ha estado exento de ellos: el terreno estaba abandonado desde hace varias décadas, no se conocía la lengua, no se tenía a nadie cerca ni venían peregrinos, etc.; sin embargo Dios dispuso que en este lugar, gracias a Él- en primer lugar-, a su Madre y demás padres y hermanas de nuestra familia religiosa, actualmente contemos con monjes que desde hace 10 años han instaurado la vida religiosa “comunitaria” de que antes carecía por haber tenido siempre (cuando no estuvo abandonado) un solo fraile.

Para los festejos correspondientes vinieron nuestros padres apostólicos que trabajan en Jerusalén con el P. Marcelo Gallardo (provincial), y hermanas Servidoras de las distintas comunidades. Se intensificaron los trabajos en el jardín y sobre todo tuvo el puesto central la liturgia, comenzando con los maitines dirigidos por el P. Romanelli la tarde anterior, y culminando al día siguiente con la santa Misa solemne, presidida por el P. Enrique González y predicada por el P. Gallardo.
Finalmente tuvimos el almuerzo festivo con algunas familias cercanas y religiosas “hijas de Santa Ana”, nuestras vecinas.
Encomendamos nuestra comunidad y el apostolado que podamos realizar a Nuestra Señora de Luján, patrona de nuestra congregación, para que nuestro monasterio sea, ante todo, lugar de oración y encuentro filial con Dios.
Padre Enrique González
Padre Jason Jorquera M.
Monjes del Monasterio de la Sagrada Familia.








