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Desde Séforis…

Noticias del Monasterio

Queridos amigos:

Por gracia de Dios, hemos tenido la oportunidad de comenzar este nuevo año con la llegada del Hermano Cristóbal el mes pasado, y un notable incremento de peregrinos; pese a las inclemencias propias del invierno y las abundantes lluvias nada usuales por estas fechas, hemos recibido varias visitas de familiares de nuestros religiosos y religiosas, de amigos del IVE en Tierra Santa, un grupo de Nazarenas de Buenos Aires, y de nuevos guías y grupos de variados países que visitan por primera vez las ruinas de la casa de santa Ana en nuestro monasterio. También uno de nuestros sacerdotes, el P. Tobías, misionero en Alemania, ha tenido la oportunidad de realizar Ejercicios Espirituales en el monasterio según el método de san Ignacio de Loyola, y nuestras religiosas de Tel Aviv, Yafo, pudieron realizar también su día de retiro mensual, predicado por el P. Jason.

Agradecemos a Dios en primer lugar, y a todos ustedes, que desde diversas partes del mundo nos acompañan con sus oraciones que tanto nos ayudan y a las cuales, como siempre, nos encomendamos. Comprometemos nuevamente las nuestras por sus intenciones y desde “la casa de santa Ana”, les deseamos a todos una santa y fructífera Cuaresma.

En Cristo y María: Monjes del Monasterio de la Sagrada Familia.

Navidad en Belén

Nochebuena en el lugar del Nacimiento del Hijo de Dios

 

Que Dios haga cosas increíbles, es de lo más creíble para nuestra fe. Como ofrecer su perdón con creces a aquellos que lo abandonaron; o como “perseguir” los corazones que huyen de Él; como resucitar un muerto…; o como el asombroso hecho de haber entrado en este mundo a través de un apartado y frío pesebre haciéndose pequeño… como aquellos a quienes pertenece el Reino de los Cielos. Pues bien, todo este inabarcable misterio, imposible de ser comprendido completamente por nuestra humana inteligencia, se ha quedado para siempre en la gruta de Belén…, y es que Dios siempre es original para llegar a nosotros, y a veces -como nos enseña dicha gruta-, se encuentra donde menos lo esperamos.
Belén se convirtió en el testigo silencioso de la entrada en humildad de Dios en la historia de los hombres de una manera completamente impensable: hecho un hombre más; Belén se convirtió en el hito que marca el punto de encuentro entre el Nacimiento en el tiempo del Eterno, y el nacimiento de la eternidad para quienes vivimos en el tiempo. Belén ya no es “la más pequeña entre las familias de Judá” (Cf. Mq 5,2), porque hace 2019 años vio salir de uno de sus pesebres al Niño “Rey del mundo”, quien transformó con su “pequeña presencia” aquella helada gruta en el signo de su amor extremo por la humanidad pecadora, un amor más deseoso aun de transformar los corazones y de que nos hagamos también pequeños, como Él, a los ojos de este mundo, buscando en todo humildemente cumplir la voluntad del Padre… también como Él.

Por gracia de Dios, nuevamente hemos tenido la oportunidad de celebrar la santa Misa en Belén, lugar pequeño que contiene mucho más que aquello que se ve en la gruta, y como corresponde pudimos hacerlo como familia, no sólo religiosa sino también cristiana católica, junto a los muchos y variados peregrinos que desde los lugares más apartados llegan cada 25 de diciembre a participar en la santa Misa de Nochebuena en Belén.

Posteriormente, como amerita la ocasión, pasamos a festejar el Nacimiento del Hijo de Dios como familia religiosa, alegrándonos junto a Aquel que nos ha llamado a tomar parte de su Iglesia, y que nos invita a seguirlo desde el pesebre hasta la cruz en esta vida, para hacerlo en su victoria definitiva en la eternidad.

Con nuestra bendición, en Cristo y María:
Monjes del Monasterio de la Sagrada Familia.

Breves del Monasterio de la Sagrada Familia

Algunas noticias para compartir

“Nos visita Monseñor Pierbattista Pizzaballa”

(Administrador Apostólico del Patriarcado Latino de Jerusalén en Tierra Santa)

Por gracia de Dios, el pasado 30 de noviembre por la mañana, hemos recibido la visita de Monseñor Pierbattista Pizzaballa, quien junto con su secretario y un sacerdote del Patriarcado latino de Jerusalén, realizaron la correspondiente visita pastoral de este año a nuestro monasterio.

Luego de la bienvenida nos dirigimos en seguida a la capilla para rezar Laudes (oración de la mañana) todos juntos, los cuales fueron dirigidos por el P. Jason. Posteriormente, hicimos el recorrido por el monasterio con Mons. Pierbattistta y sus acompañantes, donde recordamos los inicios de nuestra presencia aquí, luego de más de tres décadas en que la casa de santa Ana estuvo abandonada, para poder ser encomendada finalmente a los monjes del Instituto del Verbo Encarnado. Monseñor resaltó el cambio que se ha ido dando a través de estos años y está muy contento del mismo. Compartió anécdotas de los inicios con nosotros y, a continuación, pasamos a tomar el desayuno con el que el P. Néstor y el P. Andrés nos esperaban.

Monseñor nos preguntó acerca de nuestra familia religiosa, específicamente acerca de los monjes, la rama contemplativa, cómo nace, dónde estamos, cómo nos formamos, etc.; y sobre cómo es nuestra vida en Séforis, todo lo cual se convirtió en una plática muy grata en la mesa.

Finalmente, luego de la acción de gracias, nos despedimos muy agradecidos de esta importante visita en la que se pueden ver y conocer las comunidades religiosas que habitamos en Tierra Santa, a la vez que fomentamos el tan importante contacto entre los consagrados que misionamos en Medio Oriente.

Atención de peregrinos

Por gracia de Dios, hemos podido recibir varios grupos de peregrinos, tanto familiares de nuestros religiosos como católicos de varias partes del mundo, como Brasil, Argentina, México, etc., y también algunos grupos locales que, como muchos aún, no conocían este lugar.

Resulta muy grato poder explicar ahora un poco más y mejor el lugar al hablar más el hebreo, la lengua nacional, y sobre todo testimoniar la presencia cristiana en estos lugares. Una anécdota muy llamativa fue la de recibir a un joven matrimonio que celebraba su aniversario; Erwin y su esposa, quien de manera especial quería pasar por aquí porque le llamó la atención el nombre, Séforis, ya que ella se llama Séfora, y muy emotiva fue la visita cuando pudieron venerar las ruinas de lo que fue la casa de santa Ana.

“Erwin y Séfora”, conociendo el Monasterio de “Séforis”.

También hemos conocido a nuevos “guías” que, luego de haber pasado por aquí, han querido incluir la casa de santa Ana en futuras peregrinaciones.

Productos monásticos

Anteriormente les contamos acerca de la preparación del aceite de este año, a lo cual queremos agregar la elaboración de mermeladas. Las últimas fueron las de mandarina, cosechada de nuestro propio árbol, el cual este año dio abundantes frutos y esperamos que así sea con los demás frutales más adelante. Si bien son pocos, contamos a veces con algunas donaciones de fruta que nos ayudan a tener para hacer las mermeladas.

Trabajos de jardín

Como hemos comenzado el otoño, las flores de la temporada anterior se han ido secando, por lo cual hemos podido comprar y plantar algunas nuevas para acompañar y ornamentar el jardín en invierno, esta vez con el P. Andrés, quien providencialmente está unos días con nosotros y nos está dando una gran ayuda. También hemos hecho algunos arreglos decorativos, buscando resaltar especialmente la cruz central y la imagen de María santísima que está en la pequeña gruta que le hicimos. Como siempre, sacar las malezas es parte del trabajo y mantener lo más limpio posible, para que sea un lugar de peregrinación cada vez más grato y bello.

Nos encomendamos a sus oraciones, así como a los peregrinos de este santo lugar; pidiendo especialmente para que la devoción y conocimiento de las ruinas de la casa de santa Ana crezca cada día entre los cristianos de todo el mundo que puedan venir a visitarlas.

Con nuestra bendición, en Cristo y María:
Monjes del Monasterio de la Sagrada Familia,
Séforis, Tierra Santa.

Domingo de Pentecostés en Belén

Celebración en Belén

Queridos amigos:

Por gracia de Dios, hemos podido participar este año de la solemnidad de Pentecostés en Belén, junto con nuestra familia religiosa y voluntarios. Y, providencialmente, como queriendo tomar parte de aquella “variedad en la unidad” que se palpa claramente en Pentecostés, para la ocasión celebramos la santa Misa entre cristianos representantes de Belén mismo, Argentina, Chile, España e Italia; de hecho, la predicación fue en árabe e italiano; todo lo cual no es poco significativo, ya que el Espíritu Santo ha venido a ser el alma de la Iglesia, extendida ahora por todo el mundo y sus diversas culturas, pero bajo la sublime unidad de una misma fe.

La santa Misa fue presidida por el P. Pablo De Santo, quien predicó acerca de cómo el Espíritu Santo santifica a la Iglesia -y en ella a nosotros- con sus dones, para emprender valientemente la misión de ser evangelizadores de Jesucristo. De hecho, luego del envío del Espíritu Santo, el Nuevo Testamento nos narra claramente que, gracias a Él, los discípulos que anteriormente estaban escondidos por temor, salen a predicar llenos del Espíritu divino, sin importar ya ningún sufrimiento con tal de defender y difundir nuestra fe, dándolos así preclaro ejemplo de cómo debemos obrar también nosotros.

Los cantos estuvieron a cargo de los voluntarios italianos y las hermanas, y la liturgia se llevó a cabo en la capilla del Hogar Niño Dios.

Posteriormente pudimos compartir un almuerzo festivo todos juntos, como corresponde a tan importante solemnidad, para, finalmente, regresar al monasterio luego de dicha celebración.

Como siempre, damos gracias a Dios por sus innumerables beneficios, especialmente por darse Él mismo como alma de la Iglesia y guía de los corazones. Nos encomendamos a sus oraciones, y pedimos especialmente por todos los cristianos del mundo, especialmente los que más sufren por dar valiente testimonio de nuestra fe, para que jamás pierdan la confianza en Aquel que sabrá bien recompensar sus sacrificios, y que de nosotros también permanezcamos fieles a Jesucristo hasta las últimas consecuencias.

Con nuestra bendición, en Cristo y María:

Monjes del Monasterio de la Sagrada Familia.

“Consumada la obra que el Padre encomendó realizar al Hijo sobre la tierra (cf. Jn 17,4), fue enviado el Espíritu Santo el día de Pentecostés a fin de santificar indefinidamente la Iglesia y para que de este modo los fieles tengan acceso al Padre por medio de Cristo en un mismo Espíritu (cf. Ef 2,18). Él es el Espíritu de vida o la fuente de agua que salta hasta la vida eterna (cf. Jn 4,14; 7,38-39), por quien el Padre vivifica a los hombres, muertos por el pecado, hasta que resucite sus cuerpos mortales en Cristo (cf. Rm 8,10-11). El Espíritu habita en la Iglesia y en el corazón de los fieles como en un templo (cf. 1 Co 3,16; 6,19), y en ellos ora y da testimonio de su adopción como hijos (cf. Ga 4,6; Rm 8,15-16 y 26).”

Lumen Gentium 4.

Con los voluntarios “representantes” de Argentina, Chile, Italia y España.

Una pequeña gran visita

“Hermanas y niños del Hogar Niño Dios en Séforis”

Queridos amigos:

Por gracia de Dios hemos tenido la grata visita de los niños del Hogar Niño Dios de Belén, quienes, acompañados de algunas de nuestras hermanas, decidieron hacer una parada en el Monasterio antes de continuar el viaje rumbo a Tabga.

Siempre es gratificante ver cómo nuestros religiosos dedicados a las obras de misericordia se preocupan de la atención de estos niños, especialmente de aquellos que no pueden valerse por sí mismos, y que se convierten en fuente abundante de gracias para los demás, ya que la Divina Providencia jamás pasa por alto el cuidado que se le brinda a estos pequeños, como bien en claro nos deja nuestro Señor en el Evangelio: “En verdad os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos hermanos míos, aun a los más pequeños, a mí lo hicisteis.” (Mt 25, 40).

Compartimos el almuerzo en un clima, como siempre, muy familiar. Apenas llegaron “los comensales”, las hermanas se encargaron de preparar lo que cada uno necesitaba, y posteriormente estuvimos todos juntos conversando, riendo, y paseando con cada una de aquellas “pequeñas manitos” que simplemente toman la de algún religioso para ir a recorrer el lugar.

Luego de terminar, nuestras pequeñas visitas continuaron el viaje con las hermanas, dejándonos la gran alegría que se dejaba ver claramente en sus sonrisas.

Encomendamos a sus oraciones, especialmente en esta ocasión, a todos aquellos religiosos que se dedican a las obras de misericordia y a los voluntarios que los ayudan, y de manera particular a los habitantes de nuestros hogares, para siempre permanezca en ellos el espíritu de familia y aprendamos de ellos a dejar de lado el egoísmo, dedicándonos en la medida de nuestras posibilidades, a atender al prójimo que nos necesita.

Con nuestra bendición, en Cristo y María:

Monjes del Monasterio de la Sagrada Familia,

Séforis, Tierra Santa.

     

 

 

Obispos y sacerdotes en Séforis

Muchos consagrados nos visitan

 

Queridos amigos:
Como ya saben, parte de nuestro apostolado es la recepción de peregrinos en este santo lugar, es decir, aquellos que por gracia de Dios han podido visitar Tierra Santa y que dentro de su itinerario han decidido incluir los restos de la casa de santa Ana. Con gran alegría les compartimos un par de visitas muy especiales, ya que hemos tenido la gracia de recibir a 20 obispos de la Conferencia Episcopal de República Checa, y a un grupo de nuestros sacerdotes misioneros en Extremo Oriente.

Obispos de República Checa
El pasado 12 de marzo, hemos recibido a un grupo de 20 Obispos y 4 colaboradores, de República Checa, quienes quisieron aprovechar esta peregrinación para hacer una tarde de formación y retiro en nuestro Monasterio. Al principio les explicamos que no contamos con un lugar para conferencias ni nada más grande que nuestra pequeña capilla, en la cual podrían entrar bastante ajustados agregando algunas sillas; sin embargo, insistieron en que el jardín estaría bien y, en caso de mal tiempo, entrarían sin problemas en la capilla. Providencialmente se nubló antes que llegaran y así permaneció toda la tarde, así que luego del correspondiente recibimiento y presentación comenzaron con una plática y luego reflexión personal por el monasterio, especialmente el jardín de la Cruz.
Antes de partir se quisieron despedir todos de nosotros; se mostraron muy contentos y agradecidos, y por supuesto nos pidieron oraciones por su labor en la Iglesia, esperando “volver a vernos” más adelante si se llega a dar nuevamente la oportunidad.

Nuestros misioneros
Escribía san Juan Pablo II: “Inculturación es lo que permite a la Iglesia encarnar el Evangelio en las diferentes culturas, asumiendo lo que hay de bueno en estas culturas, y renovándolas desde su interior. La inculturación constituye un camino hacia una plena evangelización para que todo hombre pueda acoger a Jesucristo en la integridad de su ser personal, cultural, económico y político, de cara a su plena y total unión con Dios Padre y de una vida santa bajo la acción del Espíritu Santo…”; para lo cual se necesitan almas misioneras, que lleven el mensaje de Jesucristo por todo el mundo; y es así que siempre para nosotros es una gracia recibir a nuestros misioneros que tienen la oportunidad de visitarnos, quienes junto con pedirnos oraciones por la misión de nuestra familia religiosa del Verbo Encarnado y de la Iglesia, además nos cuentan acerca del trabajo que realizan en sus distintas misiones, motivo de acción de gracias y renovación y aumento de plegarias y sacrificios, para cada día sean más las almas que se beneficien del Anuncio del Evangelio.

En esta oportunidad, contamos con la visita nuestros sacerdotes: P. Gervais Baudry, misionero Hong Kong; los padres Salvador Curutchet, Luis Zapata, misioneros en Filipinas; y el P. Michael Zhang, misionero en Taiwan.; quienes celebraron la santa Misa en nuestra capilla y nos acompañaron durante la Adoración Eucarística de la tarde, para luego rezar todos juntos las Vísperas y terminar con una grata cena en Familia.

Damos gracias a Dios por permitirnos recibir a los peregrinos en este santo lugar, especialmente en esta ocasión en que en tan pocos días recibimos a tantos consagrados, es decir, “obreros que trabajan para la mies del Señor”; a quienes encomendamos a sus oraciones junto con pedirles también que tengan presente en ellas el aumento de las vocaciones a la vida consagrada, especialmente para que cada día sean más las almas dispuestas a dejarlo todo por llevar el Evangelio de Jesucristo hasta los confines del mundo.

Con nuestra bendición, en Cristo y María:
Monjes del Monasterio de la Sagrada Familia;
Séforis, Tierra Santa.

Comenzando el año en Séforis

Noticias breves del Monasterio de la Sagrada Familia,

Tierra Santa

 

Queridos amigos:
Durante estos últimos meses, por gracia de Dios, hemos podido recibir a variados peregrinos en nuestro Monasterio: religiosos, familiares de nuestros misioneros, laicos peregrinos que nos han conocido a través de este medio, etc.
Si bien, debido a las actividades de fin de año no hemos tenido mucho tiempo de escribir pequeñas crónicas, no han faltado las oportunidades para agradecer a Dios sus muchos beneficios, de entre los cuales les compartimos algunos.

Bendición del “pequeño Charbel”

Un matrimonio allegado al monasterio, perteneciente al grupo de oración “Hijos de la luz”, luego de una larga espera y muchas oraciones han podido ser padres del pequeño Charbel. Para compartir con nosotros su alegría y gratitud por las oraciones a las cuales nos unimos desde la casa de santa Ana, decidieron venir a bendecir a su hijito aquí, en la santa Misa, antes de bautizarlo en uno de los lugares santos; y junto con ellos algunos de los Hijos de la luz que quisieron acompañarlos. De más está decir la gran alegría que reflejaba en los rostros de estos nuevos padres.

Peregrinos

Como ya les hemos dicho más arriba, hemos podido recibir a variados peregrinos, como varias de nuestras religiosas, algunas a punto de partir para sus nuevos destinos, quienes han podido peregrinar por los santos lugares y acompañarnos en la liturgia del monasterio, ayudándonos de esta manera a hermosear la liturgia, especialmente con los cantos al sumar más voces y a rendirle culto a Dios en este lugar que, si bien está apartado de las iglesias más cercanas a Nazaret y Caná, sin embargo, desde hace ya casi 13 años alberga un sagrario con nuestros Señor Sacramentado presente en él.
Entre las visitas que hemos tenido están los padres Pablo De Santo y Marcelo Gallardo, nuestros sacerdotes misioneros en Jerusalén, Belén y Bet Jala, quienes realizan una gran labor en dichos lugares y con quienes no pudimos estar este año para Navidad -ya que nos encontrábamos en el encuentro de nuestra Rama Contemplativa junto con los demás monjes y el P. Nieto, en España-, pero que, sin embargo, se hicieron el tiempo para venir a vernos y compartir en familia.

Trabajos

Gracias a Dios trabajo jamás nos falta, y para comenzar el año junto con las lluvias hemos dado comienzo a la limpieza del terreno de manera especial luego de tantas lluvias ya mencionadas, las cuales han sido una gran bendición luego del anterior año de sequía.
También continuamos con la elaboración de las mermeladas y algunos arreglos en nuestra pequeña hospedería.

Como siempre a Dios sean dadas las gracias por sus muchos beneficios y bendiciones, de las cuales ciertamente podemos ver tan sólo un ápice.
Nos encomendamos a sus oraciones y les pedimos especialmente por los peregrinos y los cristianos de Tierra Santa, por su santificación y valiente testimonio de fe.

Con nuestra bendición, en Cristo y María:
Monjes del Monasterio de la Sagrada Familia.

Los padres del pequeño Charbel y amigos del Monasterio

La imagen puede contener: 4 personas, personas sonriendo, personas de pie
Samer, amigo del Monasterio, quien amablemente se encarga de traducir al árabe la Homilía predicada en italiano, lengua común entre nosotros desde que nos conocemos. ¡Muchas gracias Samer!
 
Con peregrinas de nuestra familia religiosa después la Adoración Eucarística de la tarde y posterior del rezo de vísperas.
Daniel, nuestro feligrés habitual de los Domingo y amigo del Monasterio, quien vino a saludarnos con su hermano y rezaron junto con nosotros delante de Jesús sacramentado, como siempre que Daniel puede.
Preparando la mermelada de kinotos con la fruta que nos regaló la hermana de nuestra profesora de hebreo
Luego de la poda… las primeras rosas del año.

“Reunión de religiosos en Belén”

Instituto del Verbo Encarnado en Medio Oriente

Queridos amigos:
Por gracia de Dios, hemos tenido la posibilidad de participar de un encuentro de religiosos de las diversas congregaciones que misionan en Tierra Santa, organizado por “El comité de religiosos de Tierra Santa”.

La reunión fue presidida por Su Beatitud Michel Sabbah, quien recibió a nuestra familia religiosa del Verbo Encarnado en Medio Oriente, y participaron de la misma representantes de muchas y diversas congregaciones actualmente presentes en Medio Oriente, tales como jesuitas, salesianos, dominicanos, asuncionistas, franciscanos, miembros de la Congregación del Sagrado Corazón y finalmente nosotros, sacerdotes del Instituto del Verbo Encarnado.

El Comité de Religiosos de Tierra Santa se reúne periódicamente dos o tres veces al año para reunir representantes de todas las realidades religiosas presentes en el territorio y promover el intercambio y el conocimiento mutuos referente a la actividad misionera de cada congregación.
Este año el comité ha decidido designar para cada reunión a dos exponentes de algunas de las diversas congregaciones para presentarse ante los participantes, informándoles sobre las características de su propia familia religiosa. Los designados para esta ocasión fueron: el Instituto del Verbo Encarnado (exposición a cargo del P. Marcelo Gallardo) y los Padres del Sagrado Corazón.

Al final de las presentaciones, Su Beatitud Mons. Michel Sabbah presentó la undécima carta pastoral de los Patriarcas Católicos del Este, publicada para Pentecostés de 2018.

Digno de mención es el apostolado recíproco entre los religiosos allí presentes respecto a presentar lo propio de cada congregación, lo cual se palpó notablemente en el recreo y momento previo a la reunión, en que pudimos compartir y presentarnos con varios sacerdotes y hasta monjes de otras congregaciones, y dar a conocer así algo más sobre nuestra misión en Séforis.

Damos gracias a Dios por todos los beneficios recibidos durante este encuentro. Encomendamos a sus oraciones, en esta ocasión, especialmente a todos los religiosos que desempeñamos nuestra labor misionera en Medio Oriente, especialmente por nuestra perseverancia, santificación, y que jamás se apague de nuestros corazones el celo misionero.

Con nuestra bendición, en Cristo y María:

Monjes del Monasterio de la Sagrada Familia,
Séforis, Tierra Santa.

Durante las exposiciones
Su Beatitud Mons. Michel Sabbah
Su Beatitud Mons. Michel Sabbah

“Padre Gustavo Nieto, Superior General del IVE, en Séforis… pero no vino solo”

“25 años de sacerdocio”

Queridos amigos:

Por gracia de Dios hemos recibido una gran visita en la casa de santa Ana. Un grupo de doce de nuestros sacerdotes misioneros de diversos lugares del mundo venidos junto con nuestro Superior General, quisieron celebrar aquí la santa Misa y pasar una velada familiar junto con nosotros, todo inmerso en un clima de completa gratitud, ya que luego de muchos años han coincidido todos ellos para festejar sus 25 años de sacerdocio con esta peregrinación a Tierra Santa.

Bien sabemos nosotros que la perseverancia, especialmente en la vocación, es una gracia que hay que pedir todos los días, y en esta oportunidad nos alegramos junto con nuestros misioneros que durante todos estos años han perseverado, desde sus lejanas y variadas tierras de misión, en esta súplica filial al servicio de Dios: bautizando, predicando, confesando, alentando, y llevando el mensaje de la Buena Nueva del Evangelio según múltiples las necesidades y circunstancias de cada misión, y según el Carisma del Instituto del Verbo Encarnado, nuestra gran familia religiosa.

Delicadezas de la Divina Providencia

Como Dios no se deja ganar en generosidad y a menudo nos sorprende, pues en esta ocasión volvió a hacerlo mediante la generosidad de los cristianos árabes amigos del Monasterio quienes, apenas se enteraron de esta importante visita, quisieron ellos también tomar parte de esta bienvenida, y regalaron para nuestros peregrinos una cena típica árabe, además de venir a saludar y estrechar la mano de nuestros misioneros, signo de respeto que acá es mucho más fuerte que en Occidente, y rendir honor mediante sus especiales saludos, y lo mismo quiso hacer uno de nuestros benefactores que, si bien no es cristiano, profesa un profundo respeto hacia los consagrados. Incluso una pequeña ofreció “un canto para los abunas”.

La velada con estas dos familias transcurrió en un clima sumamente agradable, incluyendo cantos y acciones de gracias, y a los dos días nuestros sacerdotes vinieron a celebrar la santa Misa y conocer bien todo el lugar, terminando con un desayudo todos juntos.

Agradecemos al Padre Gustavo Nieto y todos sus compañeros de ordenación sacerdotal; los encomendamos a ellos y a todos nuestros misioneros a sus oraciones, pidiendo especialmente por su perseverancia y santificación y la de todos los miembros de nuestra familia religiosa.

Con nuestra bendición, en Cristo y María:

Monjes del Monasterio de la Sagrada Familia,

“La casa de santa Ana”

Velada con las familias árabes

“Fiesta de la exaltación de la santa Cruz y de nuestra Señora de los Dolores”

“Festejos en familia”

Queridos amigos:
Con gran alegría les queremos compartir estas dos celebraciones que pudimos realizar en un ambiente plenamente familiar, ya que en esta ocasión nos reunimos con nuestra familia religiosa que trabaja en Belén, Beit Jala y Beit-Sahur, lugares sumamente importantes dentro de la historia del cristianismo. A continuación, les contamos brevemente.

“Fiesta de la exaltación de la santa Cruz”

Para dicha celebración participamos de la santa Misa en el “Hogar Niño Dios” de Belén, que atienden nuestras hermanas asistidas y sacerdotes, a tan sólo unos metros de la Basílica de la Natividad. Para la ocasión vinieron algunos sacerdotes del Patriarcado Latino de Jerusalén y estuvieron también presentes los trabajadores y algunos de los voluntarios que ayudar en esta gran obra de caridad. La santa Misa fue presidida por el P. Iusuf Emad, misionero en gaza, y predicada por el P. Pablo De Santo, capellán de las hermanas del Hogar, quienes se encargaron de la liturgia y posteriores festejos en familia. Realmente ha sido una gracia enorme poder celebrar el día de “nuestro estandarte”: la santa Cruz de nuestro Señor Jesucristo, a tan pocos metros del lugar de su nacimiento.
Durante la santa Misa nuestras hermanas realizaron la renovación de sus votos religiosos, ya que ese día se celebra la “Virgen de Matará”, cuya cruz llevan nuestras religiosas como parte de su hábito.

“Nuestra Señora de los Dolores”

Al día siguiente celebramos temprano la santa Misa en Beit-Sahur, en el “Campo de los pastores”, lugar donde los pastores recibieron el anuncio de los ángeles sobre el nacimiento de Jesús, y desde donde fueron a verlo en el pesebre de Belén, a unos 30 o 40 minutos caminando. La santa Misa fue presidida por el P. Jason y predicada por el P. Néstor, y en ella participaron por supuesto nuestras religiosas que misionan cerca del lugar. Aquel día celebramos también el aniversario de votos perpetuos de varios de nuestros sacerdotes, y lo mismo el día anterior con las hermanas.
Posteriormente festejamos con un almuerzo en común en la casa Provincial de las hermanas, para luego retornar a nuestro Monasterio.

Damos gracias a Dios por las abundantes gracias recibidas, especialmente haber podido celebrar como familia religiosa con nuestros sacerdotes y hermanas que llevan a cabo su labor misionera con tanto esfuerzo por estas tierras santificadas por nuestro Señor Jesucristo mismo.
Nos encomendamos a sus oraciones pidiéndoles especialmente por los frutos de nuestras misiones en Medio Oriente, para que surjan santa vocaciones dispuestas a llevar el Evangelio donde sea y hasta las últimas consecuencias, como lo exige nuestra fe y amor a nuestro Señor.

Con nuestra bendición, en Cristo y María:
Monjes del Monasterio de la Sagrada Familia.