Monasterio en Brasil

Monasterio san Miguel Arcángel

 

Por gracia de Dios, el pasado 3 de diciembre de 2017, memoria de San Francisco Javier, el Instituto del Verbo Encarnado pudo dar comienzo oficial a su primera fundación monástica en el Brasil, bajo el patronazgo de San Miguel Arcángel. Para la ocasión contamos con la presencia de nuestro Superior General, el R.P. Gustavo Nieto, quien presidió la Santa Misa de inauguración, junto a los Sacerdotes de la Provincia “Nossa Senhora Aparecida”, el padre Emilio Rossi (Superior Provincial), y los PP. Alejandro Cunietti y Esteban Olivares – miembros de la rama contemplativa destinados a este nuevo monasterio –, y la participación de toda la Familia Religiosa de Verbo Encarnado: religiosos, religiosas, y miembros de la Tercera Orden.

Entre los apostolados externos que se han encomendado a los monjes, el de mayor prioridad es el prestar asistencia a los religiosos del Seminario Mayor San José de Anchieta, asistencia que consiste principalmente en atender confesiones, ayudar con la dirección espiritual, predicar retiros y buenas noches, y ayudar semanalmente con el dictado de clases, ya sea de materias filosóficas como teológicas.

Por la proximidad del Monasterio con el Seminario Mayor (que comparten un mismo terreno), en apostolados propios de nuestro Instituto, como las Jornadas de las Familias y de los Jóvenes, y los Ejercicios Espirituales ignacianos, los monjes han podido dar una valiosa colaboración a los sacerdotes apostólicos, a veces muy cargados de trabajo pastoral.

¿Por qué el monasterio tomó como Patrono a San Miguel Arcángel? Tener al Jefe de las milicias celestiales como patrono de nuestro monasterio en Brasil no fue una casualidad. Uno de los motivos que llevó a los Superiores del IVE a fundar un monasterio en estas tierras, fue querer dar solución a una oscura realidad que atraviesa este maravilloso país por el influjo creciente de distintos tipos de prácticas espiritistas y diabólicas, como los umbanda, la macumba, la  brujería, el animismo y satanismo, etc. Muchas almas están siendo engañadas y separadas de la Santa Madre Iglesia, por eso ante esta dificultad misional se vio la urgencia y la necesidad de establecer una comunidad monástica que tenga como intención, “defendernos, y defender a los demás del mal”, con las armas de la oración y el sacrificio.

La comunidad monástica bajo la guia y protección de San Miguel Arcángel, a través de la vida de oración, silencio y penitencia, busca interceder y pedir por la fortaleza de todos aquellos que son afligidos por las asechanzas del mal, buscando, a través de la oración y el culto litúrgico, interceder para que todos los hombres en el camino de su santificación puedan vencer los tres enemigos del alma: el diablo, el mundo y la carne.

Santa Misa de inauguración, presidida por el P. Gustavo Nieto, superior general del IVE.

 

Monjes contemplativos del Instituto del Verbo Encarnado