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Convivium en el Monasterio de la Sagrada Familia

Desde la casa de santa Ana

Queridos amigos:

Durante el tiempo de formación en nuestras casas religiosas, ya sea en los seminarios como en los conventos, normalmente una vez al año realizábamos los siempre recordados “Convivium”, que consisten básicamente en juntarse un día específico a compartir con todos los que deseen participar, poesías, canciones, ensayos, etc., compuestos normalmente por nuestros religiosos, fomentando así el desarrollo de los talentos de los consagrados, y siendo un gesto más de la fraternidad que, gracias a Dios, se vive notablemente durante el tiempo de formación.

De alguna manera los días previos a los Convivium no podían pasar desapercibidos, ya que siempre se encontraba a algún compañero durante el tiempo libre escribiendo, memorizando, o ensayando alguna canción o poesía; y llegado el día se disponía una de las aulas de clase para recibir a los participantes. El ambiente, por supuesto, es sumamente familiar, ya que están algunos de los sacerdotes y compañeros de los distintos cursos de filosofía y teología, así como más de una guitarra y órgano para las exposiciones de los trabajos que tanto disfrutábamos escuchar, y que en más de una ocasión nos revelaron un talento desconocido hasta el momento, especialmente con los de los primeros años. A veces el Convivium proponía un tema específico, otras simplemente era tema libre… lo importante era compartir.

Pues bien, queriendo revivir de alguna manera estos momentos que tantos buenos recuerdos nos dejaron antes de partir a nuestras tierras de misión, quisimos realizar un Convivium en nuestro monasterio, bajo el tema de  “La vida consagrada”, invitando a los que quisieran venir de nuestros religiosos, bastante conscientes de que sería muy difícil que todos pudieran asistir debido a las actividades y trabajos propios de cada lugar de misión; sin embargo, gracias a Dios y con un gran esfuerzo, contamos con la presencia y participación de nuestros padres misioneros en Belén y Jerusalén, así como las hermanas de la nueva comunidad de Mughar, a pocos kilómetros de aquí, con quienes luego del clásico canto que siempre abría los Convivium (https://www.youtube.com/watch?v=l9yeUvimgoU), pudimos escuchar lo que cada uno preparó para compartir: un himno pidiendo por la santidad de los sacerdotes; una antífona de consagración a la Virgen; poesías a los sagrados votos, a la cruz del misionero, a san Pedro, la Cruz y el Santo Sepulcro, a la misma consagración y una breve exposición sobre la primera Iglesia dedicada a la “Teothokos” en Jerusalén.

Finalmente dimos gracias a Dios por todos los beneficios recibidos, y también a quienes pudieron participar de esta fructífera actividad.

Agradecemos a la Sagrada Familia y a nuestros formadores, quienes supieron inculcarnos e incentivarnos más aún, a escribir, desarrollar y compartir con los demás los posibles dones y habilidades, así como a valorar desde la misión, todo aquello de grandioso que recibimos en el seminario para llevarlo y hacerlo fructificar en el destino al cual Dios quiera llevarnos.

Con nuestra bendición, en Cristo y María:

Monjes del Monasterio de la Sagrada Familia,

Séforis, Tierra Santa.

 

Breves del Monasterio de la Sagrada Familia

Queridos amigos:
Junto con la correspondiente acción de gracias a Dios, a la Sagrada Familia y a sus constantes oraciones, considerando los muchos e incontables beneficios recibidos durante el pasado año, pese a la dificultad propia de la situación actual, queremos compartirles brevemente algo acerca de lo que han sido estas últimas e intensas semanas. Ciertamente podríamos escribir algo más extenso respecto a varias de estas actividades por separado, pero por cuestiones de tiempo y de trabajo debemos, por fuerza, resumirlo:
“Navidad en Belén”
Por gracia de Dios este año nuevamente pudimos participar de las celebraciones navideñas en Belén con nuestros padres y hermanas de distintas comunidades, tanto en la basílica principal cuanto en la misma gruta que presenció el nacimiento en el tiempo del Hijo de Dios; una gracia ciertamente maravillosa, donde tuvimos presente las intenciones y necesidades de todas las almas encomendadas a nuestras oraciones y a nuestro ministerio sacerdotal.
“Navidad en el Monasterio”
Después del almuerzo de Navidad en Belén, regresamos al monasterio para celebrar con nuestros amigos que asisten a Misa al Monasterio, pudiendo compartir la cena festiva y la guitarreada a cargo del P. Gonzalo, cantando Villancicos tradicionales de varios países y en distintas lenguas.
“Trabajos”
Además del correspondiente y constante mantenimiento del monasterio, aprovechamos de preparar algunas mermeladas como parte de los regalos para nuestros misioneros, con quienes festejamos como siempre en el más agradable espíritu de familia en el Hogar Niño Dios de Belén, donde nos juntamos los religiosos de las distintas misiones por estos lugares.
“Visitas”
Si bien son pocos los peregrinos que actualmente recibimos, no hemos dejado de tener algunas visitas, como nuestras hermanas de la Parroquia de san Jorge en Mughar, quienes aprovecharon para hacer su retiro mensual aquí, predicado por el P. Jason (quien trató acerca de la importancia de vivir bien la caridad fraterna en nuestras comunidades), aprovechando el favorable silencio del monasterio, así como la Adoración y santa Misa con los monjes. También recibimos -entre otros-, a tres sacerdotes extranjeros residentes en Jerusalén, quienes actualmente se encuentran terminando sus respectivos doctorados en Sagrada Escritura, compartiendo con ellos la Adoración eucarística y la santa Misa. También cabe destacar la visita del P. Carlos Ferrero, nuestro Provincial, con quien pudimos compartir y realizar un par de edificantes peregrinaciones por los santos lugares, aprovechando la especial octava de Navidad.
“Encuentro fronterizo”
Para ir a Belén o Jerusalén desde Galilea, tenemos dos caminos principales; el más largo es la llamada ruta del desierto, donde se puede ir a Jericó antes de llegar a Jerusalén, pasando por el lugar del bautismo de nuestro Señor Jesucristo (Mt 3,13-17; Mc 1,9-11; Lc 3,21-22; Jn 1,29-34), donde la Tradición sitúa también el paso del pueblo elegido para entrar en la Tierra Prometida (Jos 3), y donde Eliseo vio a Elías ser arrebatado hacia los cielos (2Re 2, 1-12). Luego de renovar las promesas bautismales y nuestra fe en el Credo católico, y rezar tranquilamente, nos encontramos con nuestros monjes de Jordania “orilla a orilla”, ya que precisamente el lugar del Bautismo es actualmente parte de la frontera entre ambos países, y si bien no se puede pasar de un lado a otro, debido a la corta distancia entre un punto y el otro pudimos conversar tranquilamente y compartir un momento muy agradable, hasta que los grupos que llegaban comenzaron a preguntarnos acerca de quiénes éramos, haciendo un maravilloso apostolado con quienes saben poco o nada acerca de nuestra fe, y atendiendo ambos monjes a las consultas en hebreo o en inglés según se fueron dando las cosas.
Muchas más gracias recibimos, ciertamente, durante todo este tiempo, y por todas ellas agradecemos al Cielo. Nos encomendamos como siempre a sus oraciones y seguimos comprometiendo las nuestras por sus necesidades y las del mundo entero.
Con nuestra bendición, en Cristo y María:
Monjes del Monasterio de la Sagrada Familia;
Séforis, Tierra Santa.

Continuando con la poda de olivos

Queridos amigos:
Conocida es la sentencia que resume lo que ha de ser la impronta de cada alma dedicada a la hermosamente llamada “vida contemplativa”, es decir, aquella parte mejor para la cual ha sido elegido el monje por el mismo Dios: “Ora et labora” (Reza y trabaja); representada con profunda sencillez en la figura de María, la hermana de Marta, quien con absoluta simplicidad escuchaba y meditaba las palabras del Maestro que visitaba su hogar… “No se dice simplemente de María que estaba sentada cerca de Jesús, sino junto a sus pies; es para manifestar la presteza, la asiduidad, el deseo de oírlo y el gran respeto que profesaba al Señor.” (San Juan Crisóstomo).
Mientras Marta se dedicaba al servicio del Señor, María no pudo evitar quedarse como absorta en las palabras de Jesús. El hombre ha sido creado en este mundo como un viador que camina hacia la eternidad, es decir, hacia la contemplación sin fin de su Dios y Señor, pero es cierto también que desde ya, aunque de manera participada mas no por eso ineficaz, puede el alma poner sus ojos en Dios mediante la oración con la reflexión y meditación de sus misterios, que es como una manera de “anticipar nuestro fin último” dentro de lo que nos permite nuestra actual condición, en la cual nos podemos gozar de los misterios divinos ya que somos seres espirituales, capaces de degustar la verdad que contemplaremos cara a cara en la otra vida, y esta actitud de “contemplar”, es tan preclara que Jesucristo mismo la defiende en María, a quien “no le será quitada”, y tan importante que dentro del seno mismo de la Iglesia Dios se ha apartado a algunos pocos para que dediquen toda su vida a contemplar e interceder por sus hermanos mediante la oración en la vida monástica. Por eso dice San Gregorio que, “El cuidado de Marta no se reprende, pero se alaba el de María; son grandes los méritos de la vida activa, pero son mayores los de la contemplativa. Se dice además que nunca le será quitada la parte a María, porque las obras de la vida activa pasan con el cuerpo, mientras que los goces de la vida contemplativa mejoran al fin.”, y agrega san Ambrosio: “Que el deseo de la sabiduría te haga como María; ésta es la obra más grande, la más perfecta. Que el cuidado de tu ministerio no te aparte del conocimiento del Verbo celestial, ni acuses, ni estimes ociosos a los que veas dedicados a la sabiduría.”
En resumen, el monje debe dedicarse a la oración, al “Ora”… pero sin descuidar jamás la otra cara y complemento de esta moneda: el “Labora”; porque si bien el esfuerzo del trabajo consistió en un castigo para el hombre después del pecado original, sin embargo, a partir de la ley de la gracia, en que Jesucristo vino a transformarlo todo para nuestro bien y salvación, el trabajo no podía quedar exento, convirtiéndose así, como bien sabemos, en fuente de gracias y méritos cada vez que lo ofrecemos a Dios por nuestras intenciones…, y mayor mérito a mayor esfuerzo y alegría en el ofrecimiento.
Por gracia de Dios, continuamos con el arduo trabajo de la poda de los olivos de nuestro monasterio: 84 contra dos monjes, así que a Dios gracias y a la Sagrada Familia hay bastante aún para ofrecer, ya que no es solo la poda de los troncos grandes que hace 5 años fueron bien cortados, sino también trozar el resto para poder arrastrar y limpiar las ramas y el parque mientras hacemos el mantenimiento normal, así que es una gran alegría poder ir poco a poco mejorando el aspecto del lugar.
Agradecemos a la Sagrada Familia y como siempre a ustedes sus oraciones, y seguimos rezando por sus intenciones, especialmente para que junto con sus plegarias ofrezcan cada día sus trabajos, esfuerzos, sufrimientos y todas sus cruces al Señor, quien acepta gustoso esta ofrenda en favor de las almas y su plan de redención.
Con nuestra bendición, en Cristo y María:
Monjes del Monasterio de la Sagrada Familia,
Séforis, Tierra Santa.

CELEBRANDO A SAN JUAN PABLO II EN BELÉN

Queridos amigos:
Escribía nuestro fundador que “Debemos instruir a nuestros fieles para que conozcan y amen a los Santos Patronos, dándoles el lugar de honor que les corresponde y llevando a cabo una pastoral articulada para conseguir esos objetivos.”; y si esto se dice respecto a las almas que nos han sido encomendadas, cuánto más debemos vivirlo nosotros como religiosos del Verbo Encarnado. Una característica especial de los patronos de nuestras comunidades es que se convierten automáticamente en modelos a seguir, y por lo tanto, san Juan Pablo II es nuestro gran modelo para imitar, no sólo en cuanto al título de “patrono” que le hemos dado dentro de nuestra familia religiosa, sino además -y sobre todo- en cuanto modelo de cómo debemos vivir nuestra consagración, enamorados afectiva y efectivamente de Jesucristo. Porque eso resume al Papa Magno: un alma enamorada de Jesucristo y de su Madre.
Gracias a Dios pudimos celebrar la santa Misa en honor de nuestro querido santo en Belén, junto con nuestra familia religiosa, participando a continuación de la cena festiva, como correspondía a la ocasión.
Agradecemos a Dios por sus beneficios siempre copiosos, y al Papa Magno por su intercesión desde el Cielo, así como a trodas las almas que rezan por nosotros desde la distancia, rezando por sus intenciones y las necesidades de la Iglesia en el mundo entero y la santificación de las almas.
Con nuestra bendición, en Cristo y María:
Monjes del Monasterio de la Sagrada Familia,
Séforis, Tierra Santa.

PERO DIOS TENÍA OTROS PLANES…

UN REGALO MÁS DE LA DIVINA PROVIDENCIA
Queridos amigos:
Como enseña hermosamente el apóstol san Pablo, “todo coopera para el bien de los que aman a Dios” (Ro 8, 28), y esto se refiere tanto a los bienes como a los males que se constituyen en verdaderas pruebas purificadoras de nuestras almas: los bienes, para agradecérselos y fomentarlos, compartirlos y hacerlos fructificar en la medida de nuestras posibilidades; y los males para aprender a unirnos a la cruz de Cristo, para tener algo qué ofrecer y medir nuestra virtud en orden a acrecentarla durante el momento de la prueba. Pero de todo esto no estaremos seguros ni nos haremos partícipes tampoco sin un profundo espíritu de fe, que es la virtud teologal que nos permite ver la mano de Dios detrás de todas las cosas buscando nuestro bien, o mejor dicho “queriendo siempre nuestro bien”, y arreglándoselas para ofrecérnoslo siempre y cuando nosotros no le pongamos obstáculos. Pues bien, este año nuevamente estaríamos sin voluntarios para la cosecha de las aceitunas con las que hacemos el aceite para el monasterio, y que además podemos vender del excedente para contribuir a nuestro sustento (anteriormente tuvimos una pequeña ayuda, pero teniendo que pagar bastante); todo esto debido, principalmente, a la aún difícil situación para todos… pero Dios tenía otros planes: hace un tiempo habíamos conocido al agregado militar de Chile, al de Perú y algunos otros amigos de ellos que por motivos de trabajo se encuentran en Tierra Santa; e inmediatamente nos ofrecieron su ayuda para lo que necesitáramos, proponiendo ellos mismos una jornada de voluntariado en el monasterio. Fue así que después de un tiempo nos pusimos en contacto nuevamente y concretamos todo para este pasado sábado 16, en que agregados militares, sus familias y algunos amigos de Chile, Perú, Argentina, España, México y Honduras, llegaron por la mañana a participar de la santa Misa en honor de los dueños de casa, san Joaquín y santa Ana, ofreciéndonos ayuda desde el inicio en la preparación de todo (ya que al ser tantos había que preparar todo afuera pues no entrábamos todos en la capilla), incluyendo improvisar la capilla al centro de la basílica llevando todo lo necesario, limpiando sillas, ordenando y hasta dirigiendo los cantos para la santa Misa, la cual nos agradecieron mucho por lo importante que es este lugar santo para las familias, ya que ha sido santificado por la mismísima Sagrada Familia desde los abuelos hasta el mismo Jesucristo con la Virgen y san José y su paso por aquí.
Posteriormente nos preparamos con las ropas de trabajo y luego de un pequeño refrigerio nos pusimos manos a la obra todos juntos: grandes y chicos, laicos y monjes trabajando en un clima de gran alegría entre conversaciones muy interesantes y preguntas y respuestas que se convirtieron por fuerza en un hermoso apostolado.
Después de la cosecha nos esperaba un gran asado festivo con las familias, en el que además de compartir experiencias, y teniendo a más de un guitarrista cantor entre los voluntarios, comenzó la guitarreada con cantos típicos de los distintos países de nuestros nuevos amigos, para terminar después de un buen rato con el tradicional canto a la Virgen en acción de gracias y la bendición a todos los presentes luego de reiterarles nuestro agradecimiento e invitándolos para cuando quieran a la santa Misa en español que realizamos cada sábado a las 18:00 horas de acá; o a pasar algunos días de retiro en nuestra pequeña hospedería cuando lo deseen, con el compromiso de más de uno de regresar a visitar la casa de santa Ana y a los monjes que la cuidan.
Agradecemos como siempre a Dios, quien tenía otros planes para la cosecha de este año; y por supuesto a la Sagrada Familia y a las personas que rezan por nosotros, correspondiendo continuamente con nuestras oraciones por sus intenciones.
Con nuestra bendición, en Cristo y María:
Monjes del Monasterio de la Sagrada Familia,
Séforis, Tierra Santa.
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“Agradeciendo sus oraciones”

Breves del Monasterio de la Sagrada Familia

Queridos amigos:
Dice Dom Columba Marmion que “la gratitud es el primer sentimiento que debe hacer nacer en nosotros la gracia bautismal; el segundo es el gozo. Jamás deberíamos pensar en nuestro bautismo sin un profundo sentimiento de alegría interior”; y enseña el catecismo que: “Hay algunas obras admirables y ciertos dones riquísimos del Espíritu Santo, que se dice que nacen y provienen de Él, como de una fuente inagotable de bondad […]; con la palabra “don” se significa lo que se da afectuosa y gratuitamente, sin tener esperanza alguna de remuneración; y, por consiguiente, cualesquiera dones y beneficios que nos hace Dios ¿y qué cosa tenemos, como dice el Apóstol, que no la hayamos recibido de Dios?, debemos reconocer con ánimo piadoso y agradecido que se nos dieron por consentimiento y gracia del Espíritu Santo”.
Siguiendo con esta hermosa realidad, queremos compartir con ustedes algunas de las actividades que hemos podido realizar en nuestro monasterio, siendo tiempos muy intensos de trabajo y oración, a modo de agradecimiento, como siempre, a Dios, la Sagrada Familia y a todos aquellos que rezan por los monjes de la casa de santa Ana, y que constantemente nos escriben para reiterarnos su acompañamiento a la distancia.
Trabajos
Después de mucho tiempo, finalmente pudimos conseguir una habitación externa para hacer las veces de cuarto de herramientas y depósito, el cual nos era sumamente necesario, debido a que nuestro monasterio ubicado junto a las ruinas de la basílica cruzada, es en sí mismo es muy pequeño y por esa razón las herramientas y algunas otras cosas debíamos guardarlas a veces en el pasillo mismo del monasterio o en nuestras celdas, pero gracias a este nuevo cuarto, todo ese espacio ha quedado nuevamente libre y todo lo que necesitamos para cuidar la casa de santa Ana ya tiene su propio lugar para quedar ordenado después de las horas de trabajo. Hicimos nosotros mismos la base de cemento con la ayuda de nuestros padres misioneros que nos visitaron unos días (haciendo como pudimos las veces de albañiles: es que en tierra de misión hay que aprender a hacer de todo según las necesidades), y posteriormente trajeron e instalaron la habitación.
Artesanías
Terminamos de envasar en botellas más pequeñas el último aceite que nos quedaba: 33 botellas de casi un litro cada una, poniendo ocho junto con los maceteros de cactus que preparamos también con algunos cactus del monasterio y otros conseguidos afuera, ya que acá les encantan los del jardín y constantemente nos lo dicen. Al día siguiente de terminar de envasar todo, vino un grupo grande de cristianos rusos, con quienes pudimos compartir un diálogo como siempre agradable, respondiendo a sus preguntas acerca de la vida monástica y ofreciéndoles de los productos que hacemos en el monasterio. Lo más interesante y anecdótico fue que ese grupo en 10 minutos ya se había llevado todo el aceite, siendo de gran ayuda para el monasterio y de gran apostolado al llevarse con ellos el trabajo de los monjes.
Nuestra Señora de los dolores
Pudimos celebrar la exaltación de la santa Cruz con la correspondiente solemnidad con nuestra familia religiosa en Belén, al igual que al otro día temprano a nuestra Señora de los dolores, aniversario de votos perpetuos de muchos de nuestros religiosos, festejando en la casa de las hermanas y saliendo hacia Jerusalén después del desayuno festivo, para rezar en el Santo Sepulcro y pedir por las intenciones y necesidades de todas las almas encomendadas a nuestras oraciones.
Le pedimos a María santísima la gracia de permanecer siempre fieles a los buenos propósitos que le hemos hecho a Dios, y serle siempre agradecidos por tantos dones dispensados por su infinita misericordia.

“Fin de los conciertos y Tercera Orden en Séforis

Desde la casa de santa Ana

Queridos amigos:
Como bien sabemos, la Divina Providencia siempre sabe sacar y repartir sus bienes incluso de entre las mismas adversidades, y es que la bondad divina jamás se queda quieta y busca constantemente derramar sus bendiciones, siendo así que, pese a la difícil situación actual, que se ha dejado ver en Tierra Santa -entre otras cosas-, por la ausencia de los peregrinos que siempre formaron parte de los santos lugares, ha seguido haciéndose notar en la casa de santa Ana. Si bien los peregrinos locales siguen siendo pocos, los visitantes locales no cristianos han aumentado considerablemente este último año, razón por la cual el apostolado de “dar a conocer mejor lo que creemos y que fundamente nuestra vida consagrada”, se ha convertido en una verdadera impronta al momento de recibir a estos grupos, quienes suelen aprovechar para intercambiar opiniones y escuchar acerca del estilo de vida monástico y todo lo que implica la realidad de un monasterio. Todo esto ha contribuido también a la organización de los conciertos que les hemos ido compartiendo “por fragmentos”, por parte del Moshav (pueblo en que vivimos) y el kibut vecino, quienes con nuestra colaboración pudieron llevar a cabo estos hermoso encuentros musicales, llegando a tener más de 300 personas en el último, al cual también llegaban a partir de una hora y media antes, tanto para conocer el lugar como para hablar con los religiosos y adquirir los sencillos productos que podemos ofrecer realizados aquí mismo. Realmente cada concierto se convirtió en un apostolado del todo especial y motivo de que luego varios grupos nuevos vinieran también a conocer la casa de santa Ana.
Por otro lado, les compartimos la memorable visita de miembros de la Tercera Orden del IVE en Tierra Santa, es decir, aquellos laicos que se han comprometido oficialmente a vivir y adentrarse más y más en el espíritu propio de nuestra familia religiosa.
Luego de haber visitado Cesarea durante la mañana, se dirigieron hacia el medio día al monasterio, donde pudimos compartir el almuerzo y una extensa sobremesa, donde fueron variados e interesantes los temas que pudimos tratar, aclarando dudas y compartiendo hermosas experiencias, especialmente en lo que respecta al testimonio de vida cristiana de cada uno viviendo acá, así como la gran alegría de encontrar a muchas personas que comparten el mismo entusiasmo por vivir su fe de la mejor manera posible.
A continuación, los sacerdotes nos pusimos a atender a las confesiones hasta la santa Misa de los terciarios, presidida por el P. Marcelo, quien venía a cargo del grupo. Posteriormente, llegaron nuestros feligreses habituales para participar de la santa Misa como cada sábado, presidida por el P. Jason, para luego juntarnos todos nuevamente y compartir una sencilla merienda antes de despedirnos comprometiendo nuestras mutuas oraciones, y esperando más visitas a la casa de santa Ana.
Damos gracias a la Sagrada Familia por las innumerables gracias que no dejan de bendecir este santo lugar, y pedimos especiales oraciones por los cristianos de Medio Oriente y su santificación.
En Cristo y María:
Monjes del Monasterio de la Sagrada Familia,
Séforis, Tierra Santa.

“Corpus Christi en el Monasterio de la Sagrada Familia”

Queridos amigos:
Por gracia de Dios, este año pudimos celebrar la solemnidad de Corpus Christi con los amigos del monasterio, lo cual permitió que, a diferencia de año pasado, pudiéramos realizar mejor la procesión con el Santísimo Sacramento, acompañado de los correspondientes cantos y campanas hasta llegar al mirador del monasterio, desde donde se contempla gran parte del valle, y desde allí bendecir con Jesucristo sacramentado. La Providencia se encargó de que al momento de llegar con la Eucaristía, cesara el fuerte viento que anteriormente apenas nos había dejado poner los manteles y preparar el altar de afuera para la bendición. Después regresamos con la misma solemnidad a la capilla para realizar la reserva y agradecer por esta importante y tan hermosa solemnidad. Finalmente, como cada sábado, compartimos un rato fraterno con nuestros amigos y nos despedimos esperando encontrarnos nuevamente como cada sábado en en Séforis: en la capilla para rezar.
Los tuvimos presente en la santa Misa y seguimos, como siempre, en unión de oraciones.
En Cristo y María:
Monjes del Monasterio de la Sagrada Familia,
Séforis, Tierra Santa.
Homilía para la solemnidad de Corpus Christi
Es bastante conocida la obra literaria de Saint Exupéry titulada “El principito”, en donde el autor narra un inolvidable encuentro con este pequeño hombrecito que busca amigos. Me gustaría citar el libro hacia el final (pero no es el final, por si alguno todavía no lo ha leído) porque resalta de una manera muy clara y a la vez profunda el valor de la verdadera amistad. Comienza este breve dialogo el principito:
-Mirarás por la noche las estrellas. No sabrás exactamente cuál es la mía pues mi casa es demasiado pequeña. Pero será mejor así. Para ti mi estrella será alguna de todas ellas; te agradará mirarlas y todas serán tus amigas. Luego te haré un regalo…
Rió nuevamente.
-Ah! cómo me gusta oír tu risa!
-Precisamente, será mi regalo… será como el agua…
-No comprendo.
-Las estrellas no significan lo mismo para todas las personas. Para algunos viajantes son guías. Para otros no son más que lucecitas. Para los sabios son problemas. Para mi hombre de negocios eran oro. Ninguna de esas estrellas habla. En cambio tú…, tendrás estrellas como ninguno ha tenido.
-Qué intentas decirme?
-Por las noches tú elevarás la mirada hacia el cielo. Como yo habitaré y reiré en una de ellas, será para ti como si rieran todas las estrellas. Tú poseerás estrellas que saben reír.
Volvió a reír.
-Cuando hayas encontrado consuelo (siempre se encuentra), te alegrarás por haberme conocido. Siempre seremos amigos.
La amistad es una de las especies del amor, es decir, que los amigos realmente se aman y buscan acrecentar ese mutuo amor; eso es la amistad.
Antes de seguir adelante, mencionemos brevemente el proceso del amor en general, para comprender mejor la particularidad del amor de Cristo.
Cuando los hombres descubrimos algo de bondad en los demás, ello capta nuestra atención. Luego de detenernos algún tiempo o comprendemos la bondad de aquello que llamó nuestra atención, surge la atracción hacia el objeto que contemplamos. Si ese objeto, que posee la bondad que nos atrae, no lo podemos llegar a poseer produce admiración. Pero si es posible poseerlo, brota la esperanza y junto con ello nuestra actitud de ir por él. Y, finalmente, cuando este objeto, bueno para nosotros (aun cuando en esto pueda haber error, como el que considera bueno algo que está mal y comete un pecado), cuando se da una correspondencia mutua entonces surge el amor. Y el fruto del amor, es la unión; es por eso que dos personas que se aman, ya sean hermanos, amigos, esposos, padres e hijos, etc., necesariamente tienden a buscar la unión de corazones, y en la medida que ese amor se vaya acrecentando, se vaya haciendo puro, el que ama irá haciendo lo posible por entregarse más profundamente a la persona que ama. El amor verdadero, entonces:
– se corresponde: por ejemplo los amigos que se buscan constantemente
– se manifiesta: como los esposos que se dicen todos los días que se quieren
– y busca cada vez más la unión de los que se aman.
El amor de Cristo
Habiendo considerado todo esto, vemos claramente que el amor de amistad, al igual todas las especies del amor, genera lazos tan fuertes entre aquellos que se aman que se dice que se van volviendo una sola alma, en cuanto que aman lo mismo, es decir, la bondad que descubren en el otro. Por eso la amistad perfecta, verdadera, agradable a los ojos de Dios, es la amistad que se funda en la virtud:
– no es amistad verdadera la que se funda en el interés,
– no es amistad verdadera la que funda en el placer,
– y no es amistad verdadera la que se fundamenta en el pecado; sino la que se asienta sobre los lazos de la virtud.
Pero para formase estos lazos se necesita además tiempo y hábito… El deseo de ser amigo puede ser rápido, pero la amistad no lo es. Entonces, la amistad con Jesucristo se va a dar esencialmente a partir de nuestro contacto con Él en la oración, en nuestros ratos a solas con Él y en el las obras de caridad que hagamos con los demás por amor a Él.
Pero Jesucristo, una vez más, rompe todos estos esquemas, porque en realidad los trasciende, está por sobre ellos, ya que Él, siendo Dios, se dignó amar a los hombres por su solo amor, de modo gratuito, y sin embargo tomando Él mismo la iniciativa contra todo lo que la sabiduría humana nos podría decir.
– No hay proporción entre ambas partes; Dios es perfecto y el hombre pecador.
– El hombre se había enemistado con Dios por el pecado y lo abandonó… pero Dios no abandonó al hombre y le envió a su Hijo.
– El hombre había rechazado la gracia, pero Dios se la volvió a ofrecer.
– Correspondía el castigo divino por la rebelión, pero Dios nos ofreció misericordia.
Y nos podemos preguntar: ¿cómo es posible que Dios nos ofrezca incansablemente sus dones?, y la respuesta es muy sencilla. Él mismo nos la dejó escrita en una carta que se llama Sª Eª, ahí se nos dice que “Él nos amó primero” …
Porque Dios siempre se nos adelanta. y hoy, en esta solemnidad del Corpus Christi, la santa Iglesia Católica, fruto del amor de Dios por los hombres, nos invita a considerar la mayor manifestación del amor de Dios hacia nosotros al dejarnos en la tierra, el manjar precioso que conduce al cielo: el Cuerpo y la Sangre de su Hijo… hoy es la celebración del Hijo de Dios entre los hombres, y también la alegría de los hombres capaces de hacerse, desde ahora, poseedores de Dios y de la eternidad:
«Yo soy el pan vivo bajado del cielo. El que coma de este pan vivirá eternamente, y el pan que yo daré es mi carne para la Vida del mundo.» Son palabras de Dios hecho hombre, y en favor de los hombres.
Cuando el amor es verdadero, implica el deseo y, podríamos decir, la necesidad de darse completamente hacia el amado. Jesucristo, siendo Dios, no quiso eximirse de este aspecto y decidió darse a sí mismo a los hombres. Nos dio su vida, pero como es Dios, no se conformó con darnos mucho y entonces decidió darnos todo. Y Él mismo, para poder dársenos todo y a todos, creó un sacramento y se hizo sacramento y hasta el fin de los tiempos seguirá presente este sacramento que es la fuente de la vida eterna y el mayor de los regalos que Dios podría habernos hecho:
«El que come mi carne y bebe mi sangre tiene Vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día.
Porque mi carne es la verdadera comida y mi sangre, la verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él.»
Frutos del amor de Cristo (San Alberto Hurtado) « Todas las más sublimes aspiraciones del hombre, todas ellas, se encuentran realizadas en la Eucaristía, [el sacramento del Cuerpo y la sangre de Cristo]:
1. La Felicidad: El hombre quiere la felicidad y la felicidad es la posesión de Dios. En la Eucaristía, Dios se nos da, sin reserva, sin medida…
2. Cambiarse en Dios: El hombre siempre ha aspirado a ser como Dios, a transformarse en Dios, la sublime aspiración que lo persigue desde el Paraíso. Y en la Eucaristía ese cambio se produce: el hombre se transforma en Dios, es asimilado por la divinidad que lo posee; puede con toda verdad decir como San Pablo: “ya no vivo yo, Cristo vive en mí” (Gal 2,20)…
3. Hacer cosas grandes: El hombre quiere hacer cosas grandes por la humanidad… […], ofreciendo la Misa […] el hombre: opone a todo el dique de pecados de los hombres, la sangre redentora de Cristo; ofrece por las culpas de la humanidad, no sacrificios de animales, sino la sangre misma de Cristo; une a su débil plegaria la plegaria omnipotente de Cristo, que prometió no dejar sin escuchar nuestras oraciones y ¡cuándo más las escuchará [el Padre] […] cuando esa plegaria proceda del Cristo Víctima del Calvario, en el momento supremo de amor…!
Además, en la Misa, el hombre y Dios se unen con una intimidad tal que llegan a tener un ser y un obrar. El sacerdote y los fieles son uno con Cristo que ofrece y con Cristo que se ofrece…
El mayor fruto de este amor de amistad íntima que nos ofrece Dios en el sacramento del cuerpo y sangre de su Hijo, es la unión. Y este es el colmo del amor de Dios, porque colma y sobrepasa nuestra medida, por eso nosotros tenemos un gran consuelo: que a Dios siempre se lo puede amar más y que Él siempre va a corresponder a ese amor con fidelidad.
En esta solemnidad del Corpus Christi, le pedimos a la mujer que realizó la primera procesión con el Santísimo Sacramento al visitar a su prima, que nos conceda la gracia de anunciar con nuestras vidas la gratitud a Dios por haberse quedado con nosotros hasta el fin de los tiempos… y de buscar hacer cada día más íntima nuestra unión con Dios mediante la eucaristía y una seria vida de oración.
P. Jason.

Breves del monasterio de la Sagrada Familia

Arreglos, voluntariado de las hermanas y concierto

Queridos amigos:
Por gracia de Dios, luego de que la situación se haya normalizado bastante en Tierra Santa, hemos podido seguir con algunos pequeños arreglos para el mejor mantenimiento del monasterio, como algunos nuevos letreros para indicar mejor tanto lo que implica que este santo lugar sea un monasterio, cuanto a pequeños detalles como indicaciones sencillas del mismo. Gracias a algunas ayudas especiales, también pudimos contratar a un pequeño tractor que se encargó de limpiar gran parte del parque que, debido a la abundancia de trabajo, no habíamos podido terminar de trabajar.
Todas las semanas recibimos grupos locales que se muestran muy interesados en escuchar algo acerca de la vida en el monasterio, así como cada vez más cristianos que vienen y aprovechan para rezar en la capilla, especialmente cada sábado en la santa Misa en español que celebramos para nuestros amigos que fielmente nos acompañan, e incluso a veces llegan antes para compartir la Adoración Eucarística de la tarde con los monjes.
También hemos podido recibir a dos hermanas que vinieron a dar una gran ayuda al monasterio, encargándose especialmente de colaborar con la sacristía y hospedería, lo cual ha permitido dedicar más tiempo a trabajos de jardín e intelectuales, y también para hacer más mermeladas y envasar el aceite que nos va quedando de los olivos del monasterio; además de ayudar en la liturgia especialmente con los cantos.
Finalmente, hablando de cantos, con gran alegría les podemos contar que ayer se realizó el primero de cuatro conciertos de música sacra en la ruina de la basílica dedicada a santa Ana que resguarda el monasterio, viniendo casi 200 personas en este primer concierto, pero esperando a más en los venideros. Ya desde casi dos horas antes comenzó a llegar la gente que aprovechó de compartir con nosotros haciéndonos muchas preguntas sobre el lugar, la vida monástica, nuestras familias, etc.; y comprándonos los productos del monasterio para ayudar así también al mantenimiento y arreglos siempre necesarios.
Damos gracias a Dios, la Sagrada Familia y a todos aquellos que nos acompañan a la distancia con sus oraciones, pidiéndoles especialmente por las necesidades de los cristianos de Tierra Santa, y para que nunca falten las almas generosas dispuestas a dejarlo todo sin mirar atrás, para abrazar el seguimiento de nuestro Señor Jesucristo en la vida consagrada, especialmente allí donde hay más necesidad espiritual.
En Cristo y María:
Monjes del Monasterio de la Sagrada Familia,
Séforis, Tierra Santa.

“Breves del monasterio de la Sagrada Familia”

Desde la casa de santa Ana

Queridos amigos:
Por gracia de Dios estas últimas semanas no han dejado de ser intensas, tanto por los trabajos de mantenimiento cuanto de los apostolados realizados en el monasterio; razón por la cual nos ha resultado difícil poner nuevas publicaciones respecto a la casa de santa Ana. Sin embargo, seguimos recibiendo sus saludos y oraciones como siempre, así como sus palabras de acompañamiento a la distancia, por lo cual aprovechamos ahora para compartrles algunas líneas sobre este último tiempo.
Mantenimiento
Por gracia de Dios vamos poco a poco realizando pequeños arreglos, como algunos nuevos letreros (y otros que pronto prontamente llegarán), nuevas flores de temporada; comenzar a restaurar los asientos para el jardín, etc.
Peregrinación a Nazaret
Hace aproximadamente dos semanas, un segundo grupo de hermanas pudo realizar la peregrinación de Séforis a Nazaret, pidiendo especialmente por las vocaciones y por nuestra familia religiosa; que sean cada vez más las almas generosas que acepten el llamado de Dios a servirlo en favor de las almas en tierra de misión.
Visitas al monasterio
Como ya les hemos contado, actualmente la mayoría de quienes nos visitan son locales no cristianos, quienes se muestran muy interesados en conocer nuestro estilo de vida y poder compartir algún momento con los monjes de Séforis, gran oportunidad para aprender recíprocamente sobre lo que cada cual cree y testimonia; siendo realmente muy enriquecedor y fecundo. Por otro lado, estamos recibiendo más grupos de cristianos locales que vienen a rezar, y esta es para nosotros una gran alegría, ya que hace mucho tiempo no veíamos las velas de las imágenes de los santos de la capilla encendidas por ellos, y nuevamente -poco a poco-, podemos encontrarnos con los asientos de la capilla ocupados por devotos que elevan a Dios sus plegarias desde la casa de santa Ana.
Voluntarias y más ayudas al monasterio
Bien sabemos que la vida en el monasterio, y en toda comunidad religiosa, es intensa física como espiritualmente. Es así que hemos podido recibir con gran alegría a 3 de nuestras hermanas de Belén: la M. Cielo (Provincial), entre ellas, quienes decidieron venir a hacer unos días de “voluntariado”, dándonos una ayuda enorme especialmente en lo que respecta a la capilla y sacristía, además de la hospedería. También hemos recibido pequeñas donaciones y ayudas que nos han permitido contribuir a pequeños arreglos y sustento del monasterio. Les agradecemos enormemente, al igual que a ustedes por sus oraciones.
Feligreses de Séforis
Gracias a Dios, pese a las dificultades que han afectado la apertura y capacidad de recepción de fieles en las distintas iglesias; hemos podido continuar con la santa Misa del fin de semana con algunos amigod y feligreses que nos acompañan regularmente. Ya que aquí el Domingo es día laboral, hemos comenzado desde hace unos meses a tener la Adoración de la tarde y a continuación la santa Misa con nuestros amigos, luego de la cual compartimos una media hora de encuentro fraternal con el correspondiente café.
Eutrapelia sacerdotal
Gracias a Dios hemos podido encontarnos en Belén con nuestros padres, pudiendo participar de una aradable eutrapelia (tiempo para compartir en comuniad), incluyendo al P. Romanelli quien nos visita unos días, y con quien pudimos rezar el santo Rosario en 5 lenguas desde el jardín del monasterio, transmitido en directo; siendo muchas las personas que nos acompañaron pese a la diferencia de horario en tantos países.
Damos gracias a Dios por tantas gracias recibidas de su bondad, por su Divina Providencia que no deja de hacerse presente con sus manos llenas de bendiciones en favor de las almas; y como siempre nos encomendamos a sus oraciones, comprometiendo las nuestras por sus necesidades materiales y espirituales, e intenciones, desde la casa de santa Ana.