Archivos de categoría: Noticias

Solemnidad de santa Ana y san Joaquín en Séforis

Queridos amigos:
Como saben, este año la solemnidad de santa Ana y san Joaquín ha sido del todo especial, en primer lugar porque la hermosa imagen de santa Ana con la Virgen niña finalmente está en su altar correspondiente, pero además porque la santa Misa ha sido presidida por el P. Wojciech Bołoz, nuevo guardián de Nazaret, acompañado de más frailes franciscanos de Nazaret con quienes mantenemos siempre una grata fraternidad; además, la liturgia culminó con la solemne bendición de la imagen, estando presente los feligreses, varios sacerdotes, un obispo y los ingenieros que nos ayudaron a colocarla, así como nuestros feligreses de los sábados y 3 sacerdotes misioneros quienes pudieron concelebrar con nosotros y nuestros padres de Belén, ayudando con los cantos y la liturgia varias de nuestras hermanas SSVM. En fin, una hermosa santa Misa como corresponde para exaltar a los padres de María santísima:
“San Joaquín y santa Ana fueron el instrumento por el cual la Virgen, ya desde niña, aprendió la maternidad que posteriormente se extendería a toda la humanidad, es decir, que fueron el primer ejemplo de lo que implica realmente ser madre o padre. Decía san Juan Pablo II: “La figura de Santa Ana, en efecto, nos recuerda la casa paterna de María, Madre de Cristo. Allí vino María al mundo, trayendo en Sí el extraordinario misterio de la Inmaculada Concepción. Allí estaba rodeada del amor y la solicitud de sus padres Joaquín y Ana. Allí «aprendía» de su madre precisamente, de Santa Ana, a ser madre… Así, pues, cuando como «herederos de la promesa» divina (cf. Gál 4, 28. 31), nos encontramos en el radio de esta maternidad y cuando sentimos de nuevo su santa profundidad y plenitud, pensamos entonces que fue precisamente Santa Ana la primera que enseñó a María, su Hija, a ser Madre”. Es decir, que, en san Joaquín y santa Ana, la Virgen conoció desde su infancia lo que implica el rol de los padres respecto a sus hijos: preocupación por ellos, renuncia, sacrificio, dolor de sus males y alegría de sus bienes; consuelo, compromiso y todo esto sin condiciones, porque así son las buenas madres, con un amor que no sabe de límites y no duda en olvidarse de sí con tal de beneficiar, especialmente el alma, de los hijos.”
Damos gracias a Dios y a la Sagrada Familia por todos los beneficios recibidos durante la novena en honor de santa Ana y san Joaquín, la cual estuvo especialmente dedicada a pedir por las intenciones y necesidades de todos aquellos que nos acompañan con sus oraciones a la distancia, y también pidiendo por las necesidades del monasterio.
¡Siempre en unión de oraciones!
En Cristo y María:
Monjes del Monasterio de la Sagrada Familia,
Séforis, Tierra Santa.
En Facebook (con fotos):
https://www.facebook.com/m.seforis/posts/pfbid0UaTy9D4T4Sq9pzmTwEyBVU3TBnznt6FKzc6hrBdsRuhwiTw6tPCEHkTbMK4qkcC4l

¡Santa Ana llegó a su casa!

Finalmente en su lugar…

Hace más de 4 años tuvimos uno de aquellos encuentros que la Divina Providencia sabe disponer muy bien según sus bondadosos designios. Una mañana, mientras me encontraba sacando malezas y barriendo junto al muro que da hacia el valle, vi pasar por abajo a un sacerdote con quien desde lejos nos saludamos alzando las manos, y luego de eso simplemente seguí trabajando. A los pocos minutos entraba el joven sacerdote que resultó hablar español, y luego de darle la bienvenida y presentarnos brevemente me preguntó qué lugar era este, a lo cual le respondí con simplicidad que era el lugar donde estaba la casa de santa Ana, haciendo esbozar al padre una gran sonrisa que lo acompañó todo el tiempo que le expliqué un poco acerca de la tradición de los abuelos del Señor aquí con María santísima niña, luego la Virgen con san José y Jesús con total probabilidad y luego algo acerca de nuestra presencia allí desde que la Custodia de Tierra Santa nos abrió amablemente las puertas del lugar para poder dedicarnos a cuidarlo y rezar. A continuación, vino su respuesta a mi breve explicación, la cual esta vez fue a mí a quien le arrancó una gran sonrisa, también de admiración, cuando me dijo que justamente su parroquia, en Arizona, se llamaba “santa Ana”, y que no sabía que existía este lugar ni mucho menos que Dios lo haría llegar aquí para sorprenderlo.

Luego de rezar largamente en la capilla, el P. Sergio se vino a despedir amablemente diciéndome que estaba muy agradecido de Dios por esta sorpresa y que deseaba hacer algún regalo a futuro para este lugar santo, y fue así como le confié en seguida el deseo que tenía desde que llegué: colocar una imagen de santa Ana para conmemorar su estadía en Séforis, pero que solamente le pedía oraciones a él y a su parroquia que rezaran por esta intención, pues escapaba absolutamente a nuestras posibilidades; “cuenten con nuestras oraciones” fue su pronta respuesta antes de despedirnos y quedar contactados por mail.

Pues bien, 3 meses después recibo un mail del P. Sergio, lo cual me dio mucho gusto ya que se encontraba ya presente en nuestras oraciones así que saber algo de él me alegró bastante, así que abrí el correo y al comenzar a leer ya el resto fue todo emoción, ya que me comunicaba que había hablado con sus parroquianos para contarles cómo la Divina Providencia lo había sorprendido, y fue así que él y toda la parroquia decidieron poner manos a la obra, y con admirable generosidad comenzaron a juntar ayuda y hacer lo posible para contribuir a la intención que les habíamos encomendado en sus oraciones, y que se había traducido en una de las mejores y más emocionantes noticias que el monasterio ha recibido: ellos mismos donarían la imagen de santa Ana con la Virgen niña para que nuestra santa “volviera a estar presente en su casa”… no recuerdo haber danzado de alegría como el rey David, pero sí que el corazón me saltó de emoción, llenándome de la gratitud que para siempre tendrá esta parroquia y el padre de parte de nuestro monasterio, el cual siempre los tendrá presente en sus plegarias.

El resto fue realmente un abrirse paso a través de variadas dificultades hasta poder finalmente recibir a santa Ana en el monasterio, por lo cual nos repetíamos a menudo, “esta imagen será de grandes bendiciones, pues está costando hacerla llegar”; así hubieron inconvenientes en aduana, después con la colocación, luego con los costos inaccesibles para nosotros respecto a las grúas, luego el hecho de encontrar la maquinaria precisa, etc. Finalmente, luego de rezarle especialmente a santa Ana y toda la Sagrada Familia, la Divina Providencia puso en nuestro camino personas buenas y generosas que nos ayudaron a conseguir la ayuda necesaria para llevar a término dicha empresa. Desde hace meses la intención de colocar la imagen de manera definitiva no dejó de estar presente en nuestras oraciones, en la santa Misa, pidiendo rezar a nuestros amigos de Facebook y peregrinos; y religiosos y religiosas de nuestras misiones por el mundo, especialmente de los monasterios.

Ayer, finalmente, y luego de haber conseguido con grandes esfuerzos la maquinaria, y haber tenido que sacar los portones del monasterio para hacer entrar la grúa “literalmente con un centímetro de separación del muro a cada lado de la grúa”, santa Ana llegó a su casa, a su lugar definitivo, sobre una base colocada junto al altar que preparamos en su honor. Tanta era nuestra alegría que apenas salieron los trabajadores, después de haber colocado nuevamente los portones no sin gran esfuerzo, nos fuimos corriendo a preparar la santa Misa de acción de gracias junto a santa Ana y la Virgen, quienes desde ahora miran hacia en lugar donde la pequeña María santísima habrá jugado en su niñez, donde san Joaquín y santa Ana habrán compartido con ella sus juegos inocentes y la habrán visto crecer; donde san José habrá trabajado con Jesús en algún momento dejando su santa huella, santificando lo cotidiano, santificando la familia y el trabajo, y donde ahora, después de varios siglos, nuevamente hay un sagrario resguardado por la sencillez del monasterio, y donde los peregrinos poco a poco comienzan a aparecer para venerar lo que fue la casa de santa Ana, convertida en monasterio y santuario que siempre en silencio los espera para ofrecer esa grande y profunda consideración, breve pero que en sí misma encierra mucho: por aquí pasó y vivió toda la Sagrada Familia.

Gracias a todos aquellos que nos han ayudado con sus oraciones y económicamente, gracias al P. Sergio y la Parroquia santa Ana, gracias a todas las almas que desde la distancia contribuyen con sus plegarias y sacrificios, y gracias especialmente a la Sagrada Familia, cuya intercesión de deja conocer constantemente estando aquí.

Con nuestra bendición, en Cristo y María:

Monjes del Monasterio de la Sagrada Familia,

Séforis, Tierra Santa.

En Facebook (con fotos): https://www.facebook.com/m.seforis/posts/pfbid0iuSfj8e5pqDQxgkRXmVcECL6w9ZAwsjP5KxEBsHcUxHpC8ht9Ly8xPDV5kgDUYB6l

PEDIDO DE AYUDA

“Dos proyectos para la casa de santa Ana”
Queridos amigos:
Como bien lo saben, especialmente aquellos que nos acompañan en este apostolado por medio de Facebook hace varios años, siempre sus oraciones han sido para nosotros la ayuda más importante, ha sido gracias a la Sagrada Familia y vuestras plegarias que después de estos 17 años en Séforis, gracias a Dios poco a poco el monasterio ha sido mejorando, pese a la simplicidad que siempre esperamos poder conservar. En esta oportunidad queremos hacerles un pedido especial extra a aquellos que puedan colaborar con lo que sea, económicamente hablando, pues cada aporte es valioso para nosotros, es por eso que para beneficiar este santo lugar que gracias a Dios se ha ido haciendo más conocido como lugar de peregrinación, es que hemos realizado dos proyectos que esperamos sean de gran beneficio para los peregrinos que cada día nos visitan. Ya conocerán nuestro estilo de vida sencillo que no nos permite conseguir esto sin ayuda, siendo la principal -reiteramos-, vuestras piadosas oraciones.
Cuenta para ayudar: paypal.me/casadesantaana
Primer proyecto: IMAGEN DE SANTA ANA
Colocación definitiva de la hermosa imagen de santa Ana regalada por la parroquia dedicada a nuestra querida santa en Arizona, la cual mediante el P. Sergio Fita, párroco en aquel entonces, realizó la generosa recaudación para la hermosa imagen hecha de mármol de Carrara, Italia, de dos metros de altura y una belleza que realmente conmueve; y no sólo eso, sino que además se encargaron hasta del traslado hasta acá: ¡eternas gracias! El inconveniente hasta ahora había sido la dificultad de conseguir una empresa para la colocación definitiva debido tanto al difícil terreno del monasterio cuanto al costo de la misma. Por gracia de Dios, un cristiano de Nazaret nos ha ofrecido realizar la colocación sin pedirnos más que lo necesario para los materiales (base de la imagen) y pagar la maquinaria necesaria (una diferencia increíble contra la primera empresa a la cual consultamos). Una vez dada la confirmación, en tan solo dos semanas estaría nuestra querida santa Ana con la santísima Virgen niña en su lugar definitivo, para la devota veneración de todos aquellos que vengan a visitar el lugar, ¡santificado por la Sagrada Familia hasta los abuelos!
El costo de este proyecto es de 14.930 NIS (4.078,52 dólares actualmente)
Segundo proyecto: TECHO PARA LOS PEREGRINOS
Como sabrán aquellos que hayan venido a visitarnos, el monasterio es sumamente simple en su aspecto externo: la imponente ruina de la basílica con su pequeña capilla para unas 15 personas, el parque de los olivos y el jardín de la Virgen y las dos habitaciones y comedor de los monjes, nada más. Es por eso que al salir el sol (que acá es muy fuerte y con altas temperaturas), desgraciadamente no podemos ofrecer a los peregrinos más sombra que la de algún que otro pequeño árbol, lo cual desde hace años hemos querido solucionar pero nos ha resultado imposible. Es por eso que recurrimos también a vuestra ayuda para financiar este segundo proyecto, el cual consiste en un gran techo de madera de 6 x 6 metros, muy firme debido a la fuerza del viento al medio día aquí, especialmente en verano, y como resguardo para aquellos que vienen a rezar, el cual estaría ubicado junto al llamado mirador, que es la parte baja del muro del monasterio que mira hacia los sembrados de abajo del monasterio, una linda vista realmente.
El costo de este proyecto es de 36.410 NIS (9.941,68 dóllares actualmente)
Al ser cantidades tan grandes, obviamente comenzaremos por la colocación de la imagen y posteriormente pasaremos al techo para los peregrinos, buscando por nuestra parte la manera de seguir juntando lo necesario hasta poder tener todo. Si llegamos a conseguir todo les haremos saber en seguida para que no sigan donando, no queremos abusar de vuestra generosidad, en cuanto tengamos para los proyectos les avisaremos.
Desde ya muchas gracias a todos, queridos amigos, les recordamos que vuestras oraciones son el aporte más valioso para nosotros, ya que gracias a ellas este sencillo monasterio poco a poco se ha ido convirtiendo en un lugar más de peregrinación y apostolado que solamente Dios sabe a cuántas personas verdaderamente ha podido ayudar un poco, se los decimos a la luz de los mensajes que nos llegan por interno agradeciendo en más de una ocasión alguna palabra, alguna homilía, alguna frase de algún santo que sólo por gracia de Dios han leído en un momento importante y de lo cual Dios se ha valido para tocar algún corazón o simplemente instruir respecto a nuestra fe.
Desde ya agradecidos con todos ustedes y con nuestra bendición, en Cristo y María:
Monjes del Monasterio de la Sagrada Familia,
Séforis, Tierra Santa.

REQUEST FOR HELP

“Two projects for St. Anne’s House”.

Dear friends:

As you well know, especially those of you who accompany us in this apostolate through Facebook for several years, your prayers for us have been always the most important type of help, it has been thanks to the Holy Family and your prayers that after these 17 years in Sepphoris, thanks to God little by little, the monastery has improved, along with the simplicity that we always hope to be able to preserve. In this opportunity we want to make an extra special request to those who can collaborate with anything, economically speaking, because every contribution is of great value to us.

That is why to benefit this holy place, that thanks to God has become more known as a place of pilgrimage, we have made two projects that we hope will be of great benefit those same pilgrims who visit us every day.

You may already know that our simple lifestyle does not allow us to achieve the completion of the projects without help, (the main one -we repeat-, are your pious prayers.)

Account to help: paypal.me/casadesantaana

First project: IMAGE OF SANTA ANA

Definitive placement of the beautiful image of St. Anne given by the parish, dedicated to our beloved saint in Arizona, which through Fr. Sergio Fita, pastor at that time, made the generous collection for the beautiful image made of marble from Carrara, Italy. Two meters high and a beauty that really touches the heart; and not only that, but they even took care of the transfer to here: eternal thanks! The drawback so far has been the difficulty to find a company for the definitive placement of the image; due to both the difficult terrain of the monastery and the cost of the placement itself. By the grace of God, a Christian man from Nazareth offered to do the installation without asking for more than what was necessary for the materials (the base of the image) and to pay for the necessary machinery (an incredible difference compared to the first company we consulted with). Once the confirmation is given, in only two weeks our beloved Saint Anne with the Blessed Virgin child will be in its definitive place, for the devout veneration of all those who come to visit the place, sanctified by the Holy Family even the grandparents!

The cost of this project is NIS 14,930 (4,078.52 dollars at present).

Second project: ROOF FOR PILGRIMS

As those who have come to visit us know, the monastery is extremely simple in its external appearance: the imposing ruin of the basilica with its small chapel for about 15 people, the olive trees garden and the garden of the Virgin and the two rooms and dining room of the monks, nothing more. That is why when the sun rises (which here is very strong and with high temperatures), unfortunately we cannot offer the pilgrims any shade other than that of some small tree, which we have been trying to solve for years but it has been impossible. That is why we are also asking for your help to finance this second project, which consists of a large wooden roof of 6 x 6 meters, very firm due to the strength of the wind at midday here, especially in summer, and as a shelter for those who come to pray, which would be located next to the so-called mirador, which is the lower part of the wall of the monastery that looks towards the fields below the monastery, a really nice view.

The cost of this project is NIS 36,410 (9,941.68 dollars at present).

Being such a large amount, we will obviously start with the placement of the image and then move on to the roof for the pilgrims, looking for our part to continue to collect what is needed until we have everything. If we manage to get everything we will let you know immediately so that you do not continue to donate, we do not want to abuse your generosity, as soon as the monetary goal has been reached we will notify all of you.

Thank you very much to all of you, dear friends, we remind you that your prayers are the most valuable contribution for us, because thanks to them this simple monastery little by little has become a place of pilgrimage and apostolate that only God knows how many people it has been able to help a little, We say this in the light of the messages that reach us internally thanking us on more than one occasion for some word, some homily, some phrase of a saint that someone, only by the grace of God, has read at an important moment and
Which God has used to touch a heart or simply to instruct in regards to our faith.

We are grateful to all of you and with our blessing, in Christ and Mary:

Monks of the Monastery of the Holy Family,
Sepphoris, Holy Land.

 

 

 

 

 

39º aniversario de la fundación del Instituto del Verbo Encarnado

Nuestra querida familia religiosa
Queridos amigos:
Como bien sabemos la perseverancia en la vocación es un regalo que debemos pedir constantemente y proteger mediante la fidelidad; y al mismo tiempo debe convertirse en una constante acción de gracias al Cielo por tan preciado don. Es por eso que en esta oportunidad les compartimos nuestra alegría y acción de gracias a Dios por habernos concedido hasta ahora 39 años de existencia, durante los cuales nuestra pequeña familia religiosa se ha ido extendiendo poco a poco por el mundo a través de las variadas y lejanas tierras de misión donde el anuncio del Evangelio se lleva a cabo bajo un carisma especial, y donde nuestros misioneros, aun con todas nuestras limitaciones y defectos, buscan darle a Dios la gloria que se merece y trabajan por las almas en favor del plan de salvación, sea desde las escuelas, sea desde las parroquias, sea desde la selva; en ciudades o lugares apartados, dando catecismo o confesando, pero especialmente llevando a Jesucristo Sacramentado y su evangelio, entrando en las diferentes culturas con aquel siempre fecundo espíritu misionero que se riega con las cruces y afrentas sobrellevadas y ofrecidas con generosidad, y aprendiendo más y más a desconfiar de nosotros mismos para poner en Dios toda nuestra confianza. Gracias a Dios por permitirnos formar parte de esta familia, a Él le seguiremos pidiendo siempre la perseverancia y la fidelidad a nuestra consagración.
Para esta ocasión nos preparamos con la correspondiente novena a la solemnidad de la Encarnación de nuestro Señor, y ya el día anterior nos juntamos con nuestros padres y hermanas de Belén, así como con un grupo de peregrinas que celebraban sus 30 años de votos venerando los santos lugares. El día de la solemnidad participamos de la santa Misa en la basílica de la Anunciación en Nazaret, presidida por el Patriarca y concelebrada por más de 50 sacerdotes, teniendo además la presencia de varios obispos y tal cantidad de feligreses de Nazaret y peregrinos que la basílica estaba totalmente llena.
Posteriormente se llevó a cabo la hermosa coronación de una imagen de san José y el Niño Dios frente a la gruta misma de la Encarnación, donde además pudimos renovar nuestros votos religiosos en una sencilla pero emotiva ceremonia, para dar gracias también todos juntos y a continuación realizar el tradicional almuerzo festivo, entre cantos en distintos idiomas según los misioneros asistentes, y teniendo muy presente aquellas hermosas palabras de nuestras constituciones: “En nombre de Cristo queremos constituir una familia religiosa en la que sus miembros estén dispuestos a vivir, con toda radicalidad las exigencias de la Encarnación y de la Cruz, del Sermón de la Montaña y de la Última Cena. Donde se puedan vivir los anonadamientos de Nazaret y del Calvario, donde se entre en las confidencias del Tabor y de Getsemaní. Donde se experimente la paternidad del Padre, la hermandad del Hijo y la inhabitación del Espíritu Santo, amándonos de tal manera los unos a los otros por ser hijos del mismo Padre, hermanos del mismo Hijo y templos del mismo Espíritu Santo, que formemos un solo corazón y una sola alma (Act 4,32).”
Damos gracias a Dios por esta solemnidad tan importante para nosotros, ya que vio nacer a nuestra querida Congregación, y pedimos por el aumento, perseverancia y santificación de las vocaciones sacerdotales y religiosas para la Iglesia.
Con nuestra bendición, en Cristo y María:
Monjes del Monasterio de la Sagrada familia.
En Facebook:
https://www.facebook.com/m.seforis/posts/pfbid02W99as55bFfEg7F7UfRz8EaucSNsafY9PXftoqDn1FtPe3G2ryEgCHRigPPjkdrtVl

Bautismo de Matías José en el monasterio

Primer bautismo aquí en siglos
Queridos amigos:
Es una gran alegría para nosotros, así como para la familia del pequeño Matías, contarles que gracias a Dios hemos podido celebrar ayer el ingreso oficial y sobrenatural a la Iglesia de este nuevo hijo de Dios, quien acompañado por sus padres, padrinos, familia, amigos, religiosas y miembros de nuestra Tercera Orden aquí, en Tierra Santa, pudo recibir el sacramento que inaugurara nuestro Señor Jesucristo en el Jordán, con las aguar de este mismo río pero celebrado aquí, en la casa de los abuelos de nuestro Señor.
Sandra y Matán, sus padres, desde el principio quisieron que la celebración se realizara aquí, ya que son de nuestros feligreses habituales con quienes tenemos una amistad ya desde hace años y sienten por el monasterio algo especial que deseaban transmitir a Matías, su tercer hijo, desde sus primeros meses de vida, quien -como decíamos ayer en la homilía de la ceremonia-, “Por estar bautizado tendrá derecho, después, a la Sagrada Comunión, a recibir la Confirmación, a reconciliarse con Dios mediante la Confesión, a sellar en su madurez la vocación que late ya en su corazón, mediante el matrimonio o una entrega más profunda si así Dios se lo pide; y también tendrá derecho a recibir ese alivio tan esperado por los enfermos y agonizantes con la unión de los enfermos… y hay más todavía: a partir de hoy comienza la historia de la santificación de Matías mediante la educación de sus padres en la fe y en las virtudes, responsabilidad hermosa que ellos asumen delante de Dios para con sus hijos, y mediante la ayuda sobrenatural de la vida de la gracia que hoy comienza a desarrollarse en su alma, donde el agua viva produce vida, pero vida divina, vida sobrenatural, vida que exige eternidad… y vida que se irá como acrecentando más y más en la medida que se vaya asemejando a la vida de Jesucristo, el Hijo natural de Dios.”
Posteriormente tuvimos los respectivos festejos en el jardín, donde sus padres no dejaban de contar la alegría que sentían porque aquí en Séforis, “Matías es histórico”, ya que debe ser el primer bautizado en siglos, al menos desde que la basílica estaba aun edificada completamente: “tan pequeño y ya haciendo historia”, bromeábamos con ellos mientras compartíamos su alegría.
Damos gracias a Dios y a la Sagrada Familia por este acontecimiento tan importante en la vida de todo católico y de su familia, impronta imperecedera de toda alma llamada a la filiación divina; y encomendamos a sus oraciones a este pequeño y su familia, y a todas las familias cristianas, para que sepan inculcar en sus hijos las virtudes que pueden forjar santos desde la familia e ir aprendiendo a conquistar el Cielo enamorados de Dios y siempre firmes en la fe.
Con nuestra bendición, en Cristo y María:
Monjes del Monasterio de la Sagrada Familia,
Séforis, Tierra Santa.
En Facebook (más fotos):
https://www.facebook.com/m.seforis/posts/pfbid0iizbDizshutPqTyVKnwvhd3hqHgFEkRy8ceBwUfdEPrpdGC5PQH3UC44JAocMqJpl

“Toda una vida junto a un alma magnánima”

Visita del cardenal Stanisław Jan Dziwisz, secretario personal de san Juan Pablo II durante cuarenta años

No es una novedad afirmar que Dios no deja de bendecirnos, y es que todos sabemos bien que la Divina Providencia no descansa ni deja de sorprendernos tanto con su atención a nuestras necesidades cuanto con aquellos “detalles” tan valiosos que podemos ver a lo largo de nuestra vida… y también con aquellos que no vemos y que recién en la eternidad llegaremos a conocer. Bendito sea Dios. En esta oportunidad les queremos compartir uno más de aquellos hermosos detalles que Dios nos ha querido conceder, sumamente significativo para nuestra familia religiosa del Verbo Encarnado, y es la gracia de haber podido recibir al cardenal Stanisław Jan Dziwisz, quien durante cuatro décadas asistió como secretario a quien actualmente veneramos como santo, como el Papa Magno, san Juan Pablo II, bajo cuyo pontificado nació nuestra pequeña congregación y a cuyo magisterio tanto le debemos.

La visita fue una verdadera sorpresa. Nos llegó de pronto un mensaje del P. Jerzy Kraj, amigo de nuestros sacerdotes en Chipre a quien habíamos podido conocer nosotros en Jerusalén hace unos meses, preguntándonos si podría venir con el Cardenal y un grupo de sacerdotes polacos a visitarnos, concretando en seguida la visita y preparándonos lo mejor posible dentro de la sencillez del monasterio. Y justamente fue la sencillez lo que primero se dejó ver cuando recibimos a su Eminencia, quien desde el momento en que nos saludó hasta que se despidió, se mostró siempre muy cercano y paternal, muy interesado en lo que implica la vida contemplativa en un lugar tan especial, y haciéndonos constantes preguntas, al mismo tiempo que se alegraba y nos incentivaba a seguir trabajando por el Señor.

Apenas llegó el grupo nos presentamos y fuimos poco a poco hacia la capilla, mientras nos contaba acerca de nuestros sacerdotes en Cracovia, a quienes estima mucho y a quienes de hecho llamó por teléfono para que nos pudiéramos saludar, un gran gesto por medio del cual pudimos “extender la visita” por unos minutos con el P. Bernardo Ibarra, misionero en aquella ciudad. Apenas entramos a la capilla su Eminencia se arrodilló a rezar, mientras el P. Jerzy explicaba en polaco algo acerca del monasterio. A continuación, el Cardenal preguntó quién de nosotros tocaba el órgano de la capilla, para poder cantar la Salve todos juntos a la Virgen; fue así que el P. Gonzalo comenzó en seguida a tocar, mientras todos juntos acompañamos el solemne canto que terminó con la bendición solemne de parte del Cardenal a todos los presentes. En ese momento lo invitamos a tomar el café y fue allí donde pudimos aprovecharlo un poco más con lo interesante de lo que nos comentaba.

Apenas vio el libro sobre san Juan Pablo II que habíamos dejado encima para no olvidarnos de pedirle una dedicatoria, él mismo se adelantó y nos dedicó unas líneas: “Con mi bendición y mis mejores deseos para su futuro por el bien de la Iglesia. Cardenal Stanislao”.

Entre otras cosas nos instó a rezar mucho por las vocaciones y seguir siempre adelante al servicio de Dios con gran entusiasmo, agradeciendo también la cercanía de nuestros sacerdotes. Pero quisiera destacar especialmente dos profundos comentarios de los cuales no dejamos de sacar fruto aun después de su partida y que nos han quedado muy presentes hasta ahora:

1º) “Habéis hecho una buena elección; para evangelizar en este lugar tiene más fuerza vuestra vida contemplativa que la activa”, fue su respuesta al pedirle algún consejo para nosotros en cuanto monjes en Séforis, donde somos los únicos cristianos que viven aquí. Luego de esto surgió algún comentario breve acerca de la importancia del testimonio de la vida de oración; si bien somos monjes sacerdotes, es decir, confesamos, predicamos y atendemos a los peregrinos cuando el ministerio lo requiere, debemos volver constantemente a la oración para no perder el recogimiento y seguir buscando siempre la íntima unión con Dios. Esto me hizo acordar aquel hermoso párrafo del P. Hurtado que dice: “Nuestros planes, que deben ser parte del plan de Dios, deben cada día ser revisados, corregidos. Esto se hace sobre todo en las horas de calma, de recogimiento, de oración. Después de la acción hay que volver continuamente a la oración para encontrarse a sí mismo y encontrar a Dios; para darse cuenta, sin pasión, si en verdad caminamos en el camino divino, para escuchar de nuevo el llamado del Padre, para sintonizar con las ondas divinas, para desplegar las velas, según el soplo del Espíritu. Nuestros planes de apostolado necesitan control, y tanto mayor mientras somos más generosos…”
Su Eminencia nos reiteró que rezáramos para tener más vocaciones, especialmente contemplativas porque hacen falta, todo esto siempre entre alguna sonrisa o gesto de asentimiento.

2º) En un momento el Cardenal se acercó a nosotros para darnos la mano y decirnos sonriendo lo siguiente: “el carisma de ustedes está muy fundamentado en el magisterio de Juan Pablo II, él es casi como un cofundador”, palabras que nos dejaron sumamente emocionados y que dejamos aquí testimoniadas debido a la importancia que tienen salidas de los labios de quien mejor que nadie conoció a nuestro santo patrono y, por lo tanto, poseen una autoridad y veracidad únicas.

El ex secretario de san Juan Pablo II se sentía como en casa y nos lo hizo notar en más de una oportunidad, incluso bromeando en algún momento con “nuestra juventud” (él tiene 83 años), con que “se nos llenó el comedor” (es bastante pequeño pero es el único lugar que tenemos como para recibir personas bajo un techo), y hablándonos realmente como un padre que desea infundir a sus hijos el amor a Dios y el compromiso profundo con la vocación que el mismo Dios nos ha dado.

Finalmente llegó la hora despedirnos porque ese mismo día regresaban a Cracovia, no sin antes dejarnos varias reliquias del Papa Magno y algunos otros presentes, a lo cual correspondimos con aceite de la cosecha de este año, el cual le gustó mucho y hasta nos dijo que “se lo fuéramos a dejar a Cracovia, que allá nos esperaba”…

Damos gracias a la Sagrada Familia por las gracias que nos concede, a las personas que rezan por nosotros y en esta ocasión, de manera especial, a san Juan Pablo II, quien con su legado nos ha dejado una impronta evangelizadora que deseamos hacer fructificar a la luz de nuestro carisma y la fidelidad a lo que Dios nos va pidiendo.

En Cristo y María:

P. Jason Jorquera M.

Monasterio de la Sagrada Familia.

En Facebook:

 

 

 

“Peregrinación a pie hasta Nazaret y misioneros de la caridad en Séforis”

Breves del Monasterio de la Sagrada Familia
Queridos amigos:
Como podemos constatar en tantos pasajes de los evangelios, a menudo nuestro Señor Jesucristo recorre los distintos lugares repartiendo abundantemente sus gracias: curaciones, consuelos, liberaciones, aumento de fe, milagros, etc.; resaltando, además, en no pocas ocasiones la importancia y dependencia directa de nuestra fe respecto a los beneficios o gracias que le pedimos, ya que es la fe en Él la que nos capacita de alguna manera para “arrebatarle” dichas gracias de sus manos bondadosas. Pero como también podemos constatar, no es extraño que nuestro Señor nos pida algo a cambio (lo cual tantas veces es el mismo acto de fe), no porque no pueda concedernos dichas gracias si es que éstas serán de beneficio para nuestras almas, sino que pareciera querer constatar la sinceridad de nuestra fe, a la vez que darnos la oportunidad de hacerla más meritoria todavía mediante las obras que movidas por ella podemos realizar y ofrecer, es decir, no es un “pasando y pasando, yo te doy y tú me das”, como hacemos a veces nosotros, sino una especie de “Señor, porque confío en ti y tengo fe, te ofrezco esto para agradecerte y alcanzar de ti tal gracia”, es decir, un acto de amor, devoción, confianza y gratitud anticipado (y luego prolongado), por las gracias que deseamos que Dios nos conceda. Pues bien, este es exactamente el sentido, por ejemplo, de tantos buenos y santos ofrecimientos que tan altas y hermosas gracias nos pueden alcanzar. ¿Cuántas madres han ofrecido fe y lágrimas por la conversión de sus hijos?, ¿cuántos enfermos han ofrecido fe y dolores pidiendo su salud espiritual y la de sus seres queridos?; ¿cuántas personas han ofrecido fe y limosnas para poder dejar atrás un vicio?; y más cercano y cotidiano aún, ¿cuántas veces ofrecemos con fe nuestras oraciones por ayuda en nuestras necesidades y las de nuestros seres queridos?… ciertamente muchas.
Siguiendo esta misma consideración es que deseamos compartirles lo que fue la gracia de poder ofrecer algo especial a nuestro Dios, en acción de gracias por todos los beneficios recibidos, y también pidiéndole de manera especial por las necesidades de nuestro monasterio y de nuestra Provincia de Medio Oriente, y nos referimos a la peregrinación que pudimos realizar a Nazaret caminando, de ida y vuelta, llevando además las oraciones de quienes rezan por nosotros para poder ofrecerlas ante la gruta de la Anunciación del ángel a María santísima y la Encarnación del Hijo de Dios por su amor y nuestra redención.
Comenzamos con la santa Misa en nuestra capilla, y luego de la acción de gracias y un desayuno frugal, salimos hacia nuestra meta habiendo rezado por las intenciones de dicho viaje y cobrando fuerzas desde el principio con el rezo del santo Rosario.
Luego de casi dos horas y 11 kilómetros de por medio, pasamos por “la fontana de María” y llegamos finalmente a la basílica, donde pudimos ofrecer delante de la gruta nuestro viaje y oraciones. Allí nos quedamos rezando en silencio, una media hora hasta que los grupos grandes de peregrinos comenzaron a llegar para rezar también en el santo lugar. Luego de dar gracias a Dios y a la Sagrada Familia, comenzamos el regreso, cansados pero felices de haber podido renovar esta peregrinación que hace casi un año atrás también pudimos realizar. Dos horas después contemplábamos la torre de la basílica del monasterio desde afuera, atravesando sus muros silenciosos para descansar un poco y seguir con nuestra vida normal, pero eso sí, muy agradecidos y confiados en la Divina Providencia.
Esperamos que siempre sean más y más las peregrinaciones, aunque no fuesen tan largas (cada uno según sus posibilidades), ya sea a los santuarios marianos, de los santos, dedicados al Sagrado Corazón, etc., donde las almas devotas puedan llevar y ofrecer a Dios sus esfuerzos y oraciones en favor de sus necesidades e intenciones, como manifestación y robustecimiento de la fe, la misma que mueve, la misma que confía, la misma que se debe traducir en obras para ser sincera.
Aprovechamos para mencionar otra visita de los misioneros de la caridad, acompañados por el actual superior, el P. George, quienes tienen su convento justo frente a la basílica de Nazaret con adoración continua. Se encontraban peregrinando con un hermano que partía para Italia y deseaba conocer el monasterio. Pudimos compartir con ellos la Adoración eucarística y posteriormente el tradicional café árabe que no puede faltar cuando hay visitas. Finalmente cosecharon ellos mismos algunas aceitunas del monasterio para preparar, y nos despedimos con el habitual trato fraterno que tenemos desde que nos conocemos, hace ya varios años.
Damos gracias a la Sagrada Familia, como siempre, y encomendamos a sus oraciones a nuestro monasterio y también, de manera muy especial, a los enfermos por los cuales nos piden oraciones. Desde ya muchas gracias.
Con nuestra bendición, en Cristo y María:
Monjes del Monasterio de la Sagrada Familia.

Breves del Monasterio de la Sagrada Familia

Visitas y trabajos

“La alegría, que era la pequeña publicidad del pagano, se convierte en el gigantesco secreto del cristiano” (Chesterton)

Queridos amigos: en esta oportunidad les compartimos algo más acerca de nuestro monasterio en estas últimas semanas, además de lo constituye nuestra gran ocupación al modo monástico: “ora et labora”.

Por gracia de Dios hemos podido recibir a algunos pocos peregrinos, ya que últimamente la mayor parte del tiempo tras los muros del monasterio no se han visto mucho más que a los monjes en su silenciosa y orante existencia, aunque siempre atentos a recibir y atender a quienes los deseen, especialmente a quienes vienen a este santo lugar para rezar. De entre las últimas visitas que hemos recibido, cabe mencionar a Monseñor Rafic Nahara, vicario patriarcal para Israel y obispo auxiliar del Patriarcado Latino de Jerusalén, quien vino por última vez un poco antes de ser ordenado obispo y quien deseaba volver al monasterio a conversar un rato con nosotros y compartir una muy agradable conversación antes de regresar a sus demás ocupaciones en Nazaret; también recibimos la visita de un pequeño grupo de los Padres Misioneros de la Caridad, con un sacerdote de más de 80 años a cargo, quien traía en peregrinación a 3 hermanos para prepararse a su pronta profesión perpetua, contándonos cómo tuvo la gracia de conocer y compartir con la santa Madre Teresa de Calcuta, a quien recuerda con gran cariño. Finalmente recibimos la visita de Carlota Valenzuela, una joven peregrina que realizó una peregrinación desde España hasta Tierra Santa abandonada exclusivamente a la Divina Providencia, quien luego de un año caminando finalmente pudo llegar a los lugares santos que tanto deseaba conocer.

Por otra parte, Continuamos con la poda de los olivos y de la hierba que en tiempo de lluvias crece rápidamente. También comenzamos a envasar el aceite de este año para vender y contribuir al sostenimiento del monasterio, así como con la elaboración de la siempre esperada mermelada de limón.

Como siempre, damos gracias a la Sagrada Familia y a todos los que nos acompañan a la distancia con sus oraciones, pidiéndoles especialmente en esta ocasión que recen por las necesidades del monasterio y el regreso de los peregrinos.

Siempre en unión de oraciones y con nuestra bendición, en Cristo y María:

Monjes del Monasterio de la Sagrada Familia.

Santa Misa en la gruta de Belén y festejos en el monasterio

¡Feliz Navidad para todos!

«La Iglesia lleva a Cristo a los hombres: quiere comunicarles la vida que apareció la noche de Navidad con el Verbo hecho carne; quiere proclamarles la esperanza del eón futuro, que ya alborea en el siglo presente; quiere dilatar, aun entre los sufrimientos del mundo, esa paz que anunciaron los ángeles en Belén, y ese amor de beneplácito con el que Dios nos ha abrazado, dándonos al Hijo: Gloria in excelsis Deo et in terra pax hominibus bonue voluntatis (Lc 2, 14)» “San Juan Pablo II”
Queridos amigos: por gracia de Dios y la Sagrada Familia, pudimos celebrar la santa Misa del 25 de diciembre en la gruta de la Natividad en Belén, testigo silencioso del nacimiento que cambiaría al mundo entero, pues el Hijo de Dios entraba en este mundo con la más extrema simplicidad, adornado de la mayor humildad, y portando en sí la tan anhelada salvación.
Rezamos por ustedes y sus intenciones en dicho lugar santo.
Una vez que regresamos de Belén nos había quedado pendiente la santa Misa y almuerzo festivo con nuestros feligreses. Para la ocasión decidimos juntarnos el día de hoy por la mañana, participar de la santa Misa a las 12:00 y poteriormente el almuerzo festivo con los correspondientes billancicos y entrega dde regalos. Las cosas se dieron de tal manera que, providencialmente, pudieron asistir también las comunidades de hermanas que no asistieron a Belén por haber tenido la celebración navideña en las parroquias a las cuales asisten. Cabe mencionar que también asistió nuestro nuevo feligrés, “Matías”, quien acaba de nacer y vino a acompañarnos también con sus padres y hermanitos.
Por gracia de Dios la jornada fue muy agradable, especialmente por el hecho de poder compartir y celebrar el nacimiento de nuestro Señor en un clima de gran alegría y devoción.
Esperamos que ustedes también hayan podido celebrar tan gran misterio junto con sus seres queridos. Seguimos rezando por vuestras necesidades e intenciones y, como siempre, encomendamos la casa de santa Ana a sus oraciones.
Desde ya les deseamos a todos un muy feliz año nuevo.
Con nuestra bendición, en Cristo y María:
Monjes del monasterio de la Sagrada Familia,
Séforis, Tierra Santa.
En facebook:
https://www.facebook.com/m.seforis/posts/pfbid02Yzsz3t4w5zCCvmU5XH4sppRCnFzczrLpYK7T5kcmWToCdccd4u85Dq1vY9mQXC2pl